Política

Nuevo cruce entre DAIA y embajador en Haití por tuit sobre el rol del Ejército nazi

El funcionario Pedro Von Eyken respondió en tono argumentativo para intentar matizar el enojo de la organización. Desde la entidad, su presidente Jorge Knoblovits cuestionó la ausencia de un pedido de disculpas.

El embajador argentino en Haití Pedro Von Eyken no logra matizar el enojo de la DAIA. Luego de la carta en tono explicativo enviada al presidente de la entidad a raíz del mensaje difundido en redes sociales en el cual reivindicaba el rol del Ejército alemán durante el nazismo, ahora fue el titular de la organización judía Jorge Knoblovits quien salió a responderle.

Von Eyken, en la mira por parte de cancillería ante una posible sanción, escribió la misiva para explicar el porqué de su posición al momento de saludar en el Día del Ejército “como hijo de oficial alemán de la II Guerra Mundial”.

“Si debo expresarme con total honestidad, un tanto ajena a los usos diplomáticos, puedo decirle que ese estupor me causó sorpresa y procuraré explicarle por qué”, señaló el embajador.

“Estimado Sr. Knoblovits, mi padre era un oficial del Ejército Alemán, no era miembro de las SS. Durante la II Guerra Mundial estuvo, según relató, en Montecassino, Libia y el frente ruso. Nunca nos expresó ni a mi madre, ni a mi hermana ni a mí ninguna opinión antisemita”, argumentó para posteriormente señalar que “las generalizaciones suelen ser injustas y hasta ofender. También pueden causar estupor. Por supuesto hubo oficiales alemanes de la Wehrmacht que estuvieron en la resistencia al nazismo, en especial en la nobleza alemana. Entre ellos, quizá el más emblemático fue el Coronel Claus Schenk Graf von Stauffenberg, que intentó acabar con la vida de Hitler mediante una bomba, el 20 de julio de 1944”.

“No veo qué situación de estupor o molestia puede causarle eso a la comunidad judía” agregó Von Eyken. “Si usted hubiera podido leer mi trayectoria en esa red (Twitter), se habría sorprendido de las veces en las que me expresé no sólo con contra del antisemitismo, sino en las que critiqué al negacionismo del Holocausto. Pero usted puede acceder a mi cuenta en Facebook, si lo desea (Pedro von Eyken), y allí también hallará numerosas alusiones a estos temas. Yo no sólo condeno ese negacionismo, también al racismo en general. Si fuera racista, señor Knoblovits, quizá no me sentiría muy cómodo en Haití, donde el 95% de sus habitantes es de origen africano”, agregó.

“Finalmente, deseo relatarle que en mi edificio de Belgrano, donde resido cuando estoy en Buenos Aires, mi mujer y yo hicimos mucha amistad con el Ingeniero Ernesto Weinschelbaum y su señora, Lila, que vivían en el piso de abajo. Ambos ya fallecieron pero en vida era tal nuestra amistad que llegaron a invitarnos a una pascua judía, hace ya varios años”, escribió el funcionario.

Con tono argumentativo y lejos de un pedido de disculpas esperado por parte de la DAIA, el titular de dicha entidad le respondió en una carta este miércoles en la que señala que “no guardo estima alguna por Usted”.

“Con franqueza aguardaba sus disculpas y no su pedido de explicaciones sobre nuestro estupor. ¿Cómo podría yo explicarle a Usted, un hombre letrado, que cambia en su respuesta el foco de atención, que nuestro estupor no se refiere a su padre, sino a su comparación horrorosa entre el despreciable ejército alemán de la Segunda Guerra Mundial y el Ejército libertario del General San Martín? Desconozco la conducta de su padre y tampoco es tema de interés, pero sí conozco la condición de genocida del ejercito de Alemania en la Segunda Guerra”, profundizó Knoblovits.

“Quiero destacar que su problema no es la cuenta de Twitter, sino su ideología, la que puede estar en Twitter, Facebook, Instagram. Pero lo determinante es que está en su corazón y en su cabeza. Es ese el verdadero problema. No deseo extenderme más, ya que su propia referencia a "su" amigo judío y a la representación que ejerce de nuestro país en la República de Haití, rodeado del 95 por ciento de población africana, me eximen de más comentarios, porque los suyos son representativos de su pensamiento”, expresó

“Habitualmente me despido con afecto. Me resulta imposible hacerlo de esta manera con Usted.

Con esta carta doy por finalizada la discusión sobre este tema”, concluyó Knoblovits.

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