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Oficina de Presupuesto del Congreso sella porción del déficit institucional

• SE ACTIVAN LUPAS SOBRE LOS MINISTERIOS DE NICOLÁS DUJOVNE (HACIENDA) Y LUIS CAPUTO (FINANZAS)
Sólo falta un concurso de director de la entidad, que analizará estimaciones de ingresos, gastos, metas físicas y deuda pública.

Tras décadas de desidia y pese a los kilómetros que faltan para que la Argentina cierre su grave déficit institucional, oficialismo y oposición llenaron un vacío desde fines de 2016 con la sanción de la ley que creó la Oficina de Presupuesto del Congreso. A falta de un concurso para ocupar el cargo de un director, el organismo está a un paso de tener plena vigencia y activar lupas sobre las peripecias de los ministerios que comandan Nicolás Dujovne (Hacienda) y Luis Caputo (Finanzas).

Según marca la ley, la oficina deberá analizar "las estimaciones de ingresos, gastos, metas físicas y deuda pública contenidas en el proyecto de ley anual de Presupuesto; "realizar estudios, análisis y evaluaciones del impacto logrado por políticas y programas del gobierno en relación a su asignación presupuestaria"; llevar "a cabo análisis sobre los tributos vigentes así como del impacto y la eficacia de los proyectos de ley que propongan modificaciones y/o creación de tributos e impuestos", entre otros puntos.

Además estará habiltada para investigar sobre "temáticas referidas a federalismo fiscal"; y fijar una mirada de "la sosteni-

bilidad intertemporal de la deuda pública, incluyendo análi-sis de la deuda registrada, de la deuda no registrada y de pasivos contingentes". También promoverá "la incorporación de la perspectiva de género en la asignación de los recursos presupuestarios".

En la región hay antecedentes de sobra sobre la existencia de este organismo, pero el ejemplo más conocido es el de los Estados Unidos, donde la Congressional Budget Office, entidad que cuenta allí con un gran poder sobre el gasto que ejecuta el presidente.

Para el nacimiento de la oficina en cuestión fueron clave los empujes que aplicaron los diputados Luciano Laspina (PRO) y Marco Lavagna (Frente Renovador), y los senadores Juan Manuel Abal Medina (PJ, finalizó su mandato en diciembre pasado; hoy está en la Coneau) y Julio Cobos (UCR).

En la sesión que realizó Diputados semanas atrás para votar autoridades, sólo un legislador resaltó la importancia del nuevo organismo. Tras el discurso del reelecto presidente de esa cámara y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó, quien leyó un resumen de autoelogios, el oficialista Nicolás Massot pidió la palabra para destacar el trabajo de diputados y senadores involucrados en la puesta a función de la oficina.

"Creo que en términos parlamentarios estamos definitivamente ante un hito, cuyos sanos efectos veremos, en lo concerniente a la tarea que se lleve a cabo en el Congreso a la hora de incorporar una restricción presupuestaria tan importante en cuanto a su efectividad al momento de discutir los numerosos proyectos de ley que tenemos en esta casa", dijo Massot, quien es jefe de la bancada del PRO en Diputados.

Por su parte, Lavagna, quien acaparó en las últimas semanas mayor protagonismo tras la partida -por finalización de su mandato como diputado- del serpenteante líder del Frente Renovador, Sergio Massa, aseguró a Ámbito Financiero que la oficina de Presupuesto del Congreso "le va a dar mucha más información a los legisladores para que todos puedan indagar sobre temas complejos, como por ejemplo, los tributarios, y será una ganancia de institucionalidad grande" para el país.

Hace más de 20 años, el experimentado radical Raúl Baglini trató de pincelar paternidad a esta cuestión en el Congreso. Años más tarde pidió por esa misma oficina el premium del pero-nismo Oscar Lamberto, hoy titular de la Auditoría General de la Nación.

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