Negocios

Oficinas sobreviven a crisis del mercado de real estate

Con una caída del 46,2% en el número de escrituras y un parate rotundo en la compra-venta de inmuebles, el mundo corporativo todavía puede resultar un buen negocio.

Nadie parece sobrevivir a la crisis que hace años golpea al mundo de real estate. A la fuerte caída del crédito hipotecario se suma la devaluación del peso, la inflación y la incertidumbre sobre el futuro más cercano que generan las próximas elecciones.

Sin embargo, el negocio de oficinas no sufrió tanto el impacto y todavía puede ser un buen negocio. “En el segmento corporativo la vacancia subió un poco pero en los mercados desarrollados está en un valor del 10%. Nosotros nos acercamos a esa cifra, entre el 8 y el 9%. Estamos en un ratio normal. La demanda y la oferta están equilibradas y eso hace que las rentas se sostengan porque los propietarios no están en una posición desesperada por salir a alquilar a cualquier valor. Igualmente notamos, por nuestros colegas, que esto impacta más en vivienda que en corporativo”, explicó Juan Pablo Gutiérrez, consultor especializado en el segmento corporativo.

Según los últimos datos brindados por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires en mayo las escrituras cayeron 46,2% respecto al mismo mes del año anterior y la cantidad de créditos hipotecarios se desplomaron un 89%, sólo el 7% de las operaciones totales del mes se realizaron a través de financiación bancaria.

Pero en el mundo corporativo la realidad parece ser otra: el especialista agregó que, en algunos casos, se generaron nuevas oportunidades de inversión. “En nuestro mercado hay compañías que están teniendo negocios más rentables y hasta nuevos negocios. Un ejemplo claro es el mercado de Chile. Ellos tuvieron una mirada estratégica de largo plazo, en el real estate lograron “volar”. Nosotros nos merecemos tener una visión estratégica a largo plazo”, agregó Gutiérrez.

Para los desarrolladores corporativos el mercado actual está en un momento de calma. “Hay una oportunidad de posicionarse en tierras que vende el Estado para desarrollarlas en el momento oportuno, ya sea para oficinas como para residencias u otros segmentos del mercado. Vemos oportunidades en el corto plazo por la venta de estos terrenos que está ofreciendo el gobierno”, explicó Héctor Salvo, Gerente General de Raghsa.

En sintonía para Gutiérrez, la crisis actual es mucho menos dañina para el mercado corporativo que la de 2001 y es un momento de oportunidad. “Lo primero que puede decirse es que esta crisis es distinta a la del 2001. Las empresas no están endeudadas en dólares. Hay sí una fuerte retracción, sin embargo las compañías analizan con seriedad mejorar su stock de metros cuadrados. Hoy hay disponibilidad de m2 y el mercado está más flexible para ofrecer mejores precios y condiciones". Además agregó que "es una oportunidad para estas compañías. Claramente la incertidumbre inmoviliza, pero también uno tiene que correr la paja del trigo y ver el horizonte más allá de lo que está pasando ahora. Creo que es una oportunidad para mejorarla calidad de trabajo de las compañías y relocalizarse en un edifico de mejor categoría a un valor mucho más accesible”, concluyó.

En el mundo En cuanto a la situación del mercado de oficinas de la ciudad de Buenos Aires y su comparación con el precio del metro cuadrado en otras capitales de la región, Gutiérrez apunta que “el precio fue subiendo en los últimos años”. Esto último se debe a que “los contratos en la Argentina en corporativo son en dólares, por lo tanto pudimos recuperar el precio con respecto al resto de los países de Latinoamérica. Antes estábamos en los 22 o 24 dólares y fuimos recuperándolo hasta llegar a los 35 dólares en los edificios triple A, y más modernos. Yo diría que en otras ubicaciones no centrales esos mismos edificios pueden estar en unos 25 o 26 dólares, lo que representa una gran oportunidad”

Aggiornarse

La llegada hace unos años del concepto de coworking -compartir espacios de trabajo- y de grandes firmas que impulsan este tipo de trabajo es para el sector, un elemento positivo que agrega valor al mercado.

"Es un concepto que fue migrando con el paso del tiempo. Creo que mejora el mercado, porque el desarrollador que tiene que salir a competir con este tipo de empresas tiene que mejorar lo que presenta. Ahora un edificio tiene que dar mucho más,esto es lo que trajo el coworking al mercado, como se repiensa la vida dentro de un edificio.Además genera otras oportunidad de negocio para compañías que no tienen bien en clarohacia dónde van en un futuro”, finalizó.

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