Política

Once: De Vido apuntó por primera vez a Jaime y Schiavi por rol de control a TBA

“No tenía relación directa con los concesionarios”, afirmó el exministro en su indagatoria. No aceptó preguntas del tribunal.

El detenido exministro de Planificación Julio De Vido hizo ayer su primera referencia a las acusaciones que pesan sobre él en el marco del juicio oral por la denominada "Tragedia de Once 2". Por videoconferencia y con la lectura de un manifiesto, el suspendido diputado apuntó contra el maquinista del tren Chapa 16 que se estrelló contra el Andén 1 de la terminal y, como dato político, señaló a Ricardo Jaime y a Juan Pablo Schiavi como los responsables de haber articulado la política ferroviaria del kirchnerismo y su eventual rol de contralor de los concesionarios como TBA. Para entendidos, De Vido agregó que él "no los contrató" como funcionarios, aludiendo a las terminales políticas que ambos tenían de manera directa con el matrimonio Kirchner.

Según su indagatoria, desde el penal de Marcos Paz, donde declaró y no aceptó preguntas, el motorman Marcos Córdoba "omitió apretar los frenos y sólo eso causó el accidente". Y agregó, junto a su abogado Maximiliano Rusconi que "ni por un segundo" se le puede atribuir responsabilidad sobre el episodio del choque. El exministro declaró por primera vez en el juicio que tiene previsto realizar el 31 de julio los alegatos, y en septiembre el veredicto. Es el segundo juicio por el hecho que costó la vida de 51 personas el 22 febrero de 2012 cuando la formación impactó contra el andén de la estación Once: en esta oportunidad es juzgado De Vido y Gustavo Simeonoff, extitular de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (Uniren). La semana pasada se generó un escándalo cuando el perito Juan Alberto Brito, que vertebró las conclusiones que fueron utilizadas para el veredicto condenatorio del primer juicio, relativizó su propio análisis sobre si el tren estaba en condiciones o no de frenar.

"Quiero expresar mi solidaridad a las familias del hecho que hoy se juzga", comenzó De Vido quien denunció "presión política" en los jueces que tiene a cargo el debate y refirió incluso hasta un discurso que brindó el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, a principios de este año sobre "el armado" del Tribunal para este caso. "No puedo aceptar ni un segundo que se me atribuya la responsabilidad, toda mi gestión estuvo para mejorar la política de transporte", dijo De Vido quien explicó año a año lo invertido en materia ferroviaria desde que Néstor Kirchner asumió como Presidente, en 2003.

En su declaración, que leyó de un borrador, De Vido dijo que él "como ministro no tenía relación directa con los concesionarios y no existe evidencia de ello". "No me ocupaba de ejercer de manera personal las funciones específicas asignadas a otros órganos y funcionarios", dijo. A quien sí le atribuyó ese rol fue a los "secretarios de transporte", sin nombrarlos. En ese sentido, dijo que es "increíble" sostener que tuvo conductas para perjudicar al Estado nacional, por la asignación de subsidios a las concesionarias ferroviarias, y que tampoco puede ser "garante" de lo que otros funcionarios o entidades tenían en la materia.

Luego, en la hora de lectura que insumió el texto, cargó directamente contra Córdoba, condenado en el primer juicio a tres años y tres meses de prisión. "Omitió apretar los frenos de la formación y sólo eso ocasionó el accidente. No puede achacárseme a mí. No conozco a Córdoba y no sé cómo frenar un tren", dijo el exministro. Por último, De Vido dijo que los familiares de las víctimas "merecen la verdad" y también la del maquinista Leonardo Andrada, quien fuera el que entregó la formación en servicio a Córdoba convirtiéndose en testigo clave y fue asesinado en un hecho de presunta inseguridad mientras se desarrollaba la investigación.

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