La pandemia ya llegó a Argentina

Opiniones

La muerte ha decidido visitar a la Argentina: nos acecha con un virus altamente contagioso y del que poco se sabe a nivel científico. El protocolo es QUEDARSE EN CASA.

La muerte ha decidido visitar a la Argentina: nos acecha con un virus altamente contagioso y del que poco se sabe a nivel científico. No hay en juego liderazgos, ni tampoco hay lugar para mezquindades sectoriales, políticas ni individuales.

El Coronavirus está matando más de 500 italianos por día y ha llevado a una nación potencia, como lo es Francia, a un estado similar al de una guerra, tal como lo expresara su presidente Emmanuel Macron que definió la situación como una ”Guerra Sanitaria”. Las calles francesas han sido militarizadas y la gente no puede salir de sus casas. Misma situación ocurre en España.

La muerte no reconoce banderías políticas, diferencias sociales, grupos sociales que expresan tal o cual valor, mucho menos reconoce nacionalidades ni fronteras.

Es muy sano y maduro para la sociedad argentina haber visto trabajar codo a codo al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, al Presidente de la Nación Dr. Alberto Fernández y al Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, todos con sus respectivos equipos de colaboradores, para cuidar la vida de todos los argentinos. Estamos actuando unidos y con madurez para erradicar este virus de nuestras tierras.

Si nos remontamos en el tiempo, sabemos que Europa, por ejemplo en 1380, fue víctima de una tremenda pandemia: la "peste negra" o peste bubónica, que le costó la vida al 30% de la población de aquel entonces.

La muerte arrasadora devino en cambios políticos, económicos y sociales que posibilitaron el tránsito a lo que hoy es el capitalismo y pusieron la semilla de la Democracia Moderna.

Nuestras tierras fueron golpeadas en 1870 por la Fiebre amarilla lo que le costó la vida a casi el 10% de la población y obligó a las familias más acomodadas a mudarse a las zonas nortes de la ciudad actualmente, Olivos, San Isidro, Beccar Martínez.

Estos antecedentes no implican que vamos a abrazar esta horrible situación sino que sabemos muy bien que, de todas las crisis, se aprende algo nuevo y se puede configurar una sociedad distinta con valores más altruistas para con la humanidad y para con el planeta que al final del dia, es nuestra única casa.

Estamos en un punto anterior al "pico", podemos ver cómo fueron afectados nuestros hermanos europeos. Comparemos este contexto con un país propenso a desastres naturales como huracanes y tifones: el protocolo es QUEDARSE EN CASA. La gran diferencia con nuestro escenario consiste en que esta acción se vuelve solidaria ya que no sólo me cuido yo sino que cuido a la sociedad toda: al evitar mi circulación evito la propagación del virus. Simple.

Los argentinos podemos vencer esta pandemia con conciencia social y unidad en la acción de toda la dirigencia política. Pero es el ciudadano quien debe proteger de los contagios a sus vecinos, familiares y amigos, y a sí mismo, siguiendo las reglas sugeridas por quienes gobiernan y por nuestros especialistas médicos que son los mejores consejeros en estas situaciones.

Esta crisis va a transformar nuestra cultura ciudadana, vamos a entender que nuestra salud depende de la responsabilidad social en términos del cuidado que debemos procurarnos a nosotros mismos. Sé responsable y estarás siendo solidario.

(*) Legislador porteño de Vamos Juntos

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