Los mercados hablaron: la economía está en manos de los expertos en salud

Opiniones

A la coyuntura por el coronavirus, deberíamos además sumar los grandes desafíos que ya tenía el país.

La volatilidad en los mercados internacionales ha ido en aumento en las últimas semanas, justo después de que los principales índices en Estados Unidos alcanzarán máximos históricos. El índice S&P 500 cerraba el 20/02 en torno a los 3380 puntos, acumulando un alza del 400% aproximadamente desde el 9 de marzo de 2009, lo que constituyó el ciclo alcista más extenso de la historia. Si bien fue en duración, no se trata del de mayor retorno, ya que el bull market de las puntocom en los 90’s alcanzó un 417% en un lapso de 9 años y medio.

Los ciclos alcistas suelen terminar con recesiones, y el crecimiento era una preocupación a nivel global antes de la aparición del coronavirus, con las principales economías con perspectivas de desaceleración.

De hecho, fue justamente tras dejar de hablar de la guerra comercial entre China y Estados Unidos -la principal preocupación para el crecimiento mundial entre 2018/2019-, que el COVID-19 se hizo visible y volvió a traer como principal preocupación el crecimiento mundial. Esta vez incluso más real ya en los datos, y con probabilidad creciente de recesión.

Así desde el pico del 20/02 al 19/03, y con fuertísima volatilidad, el mercado sufrió una caída cercana al 30%, batiendo varios récords históricos. En la búsqueda de antecedentes, encontramos pocos comparables. Si nos remontamos a 2003, la Epidemia de SARS infectó a 8098 personas y provocó 774 muertes. Tuvo un fuerte impacto del 1,1% en el PBI de China, y 0,1% a nivel global.

Hasta este viernes, los infectados por el Coronavirus sumaban más de 250.000 y las muertes más de 10.000. Aún si el contagio lograra contenerse rápidamente, es importante considerar que el PBI Chino representa hoy cerca del 17% del PBI mundial (a diferencia de 2003 cuando representaba cerca del 4%), y por ende el impacto global será indefectiblemente mayor.

China es una de las economías que más aporta al crecimiento mundial, con tasas anuales muy por encima del promedio. La principal herramienta de contención para evitar el contagio masivo, ha sido hasta el momento el confinamiento general ("lockdown") y las severas restricciones de movimiento. Todo esto redundará en caída del nivel de actividad.

En ese sentido, el índice de Producción de bienes y servicios mostraron caídas abruptas que anticiparían una baja del PBI chino del orden del 3% trimestral, o una caída interanual superior al 1/2%, lo cual llevaría a que el PBI claramente deje de crecer este año a tasas de arriba del 6% (acercándose más al 5%, o incluso debajo). El derrame de la contracción china traerá aparejado un menor intercambio global. Algo que ya que se verifica en el corto plazo, con fuerte caída en las tarifas de fletes al ser un mercado con exceso de oferta de tonelaje. Y como dato no menor, China es el mayor exportador global.

La tasa de mortalidad documentada hasta el momento es mucho menor que la del SARS, afectando principalmente a sectores vulnerables -especialmente, la tercera edad-. Asimismo, hay 6 desarrollos de diferentes vacunas preventivas en distintos centros de estudio del mundo, que podrían actuar de forma preventiva en los próximos meses. A la par, el advenimiento del calor en el hemisferio norte ayudará a frenar la curva de nuevos infectados. La clave será definir si se trata de un evento de rápida resolución (caída, y recuperación en forma de “V”) o un evento de mediano plazo (forma de “U”). Ello está vinculado a la dinámica de la pandemia, pero también a las medidas que se tomen para contener el impacto. Medidas leves de contención, solo prolongaran en el tiempo el efecto recesivo, por lo que la solución más eficiente parecen ser las medidas extremas, una recesión muy pronunciada pero acotada en el tiempo y volver a la actividad normal cuanto antes.

Las autoridades económicas alrededor del mundo, han comenzado a discutir e implementar medidas para contrarrestar el impacto en la economía. Los principales bancos centrales, encabezados por el de China, el Europeo y EE.UU. se encuentran ocupados en brindar estímulos y disminuir tasas de interés. La gran incógnita es cuánto margen tienen hoy los Bancos Centrales para introducir herramientas de estímulo a la economía, considerando los niveles históricamente bajos de tasas, casi en cero o negativas en algunos casos.

¿Cómo está afectando la pandemia a la Argentina?

China es el principal importador mundial de materias primas -entre ellas, petróleo, aluminio y soja-, por lo que una virtual parálisis en su economía afecta la demanda y los precios. Es, además, el segundo socio comercial más importante de Argentina (después de Brasil).

Una coyuntura a la que deberíamos además sumar los grandes desafíos que ya tenía el país, antes que la aparición del COVID-19, dado por el deterioro de la economía de los últimos dos años y los recientes datos de recaudación no mostraron tampoco señales alentadoras. Encaramos esta crisis con un riesgo país en niveles récord e indefectiblemente terminará afectando el cronograma de reestructuración de la deuda y sus posibles resultados.

Ante la emergencia es más probable que el FMI este dispuesto a pedir menos austeridad para lograr un nuevo acuerdo. Sin embargo, si ya era un desafío, mostrar un plan con recorrido de generación futura de divisas suficiente para honrar los compromisos y restablecer la confianza del mercado parece ahora algo mucho más lejano. Por el lado positivo podemos decir que dado el cierre total de fronteras, el déficit por turismo va a caer drásticamente, preservando algo de los dólares en manos del BCRA.

En consecuencia, el combo de riesgos (o incertidumbre) a afrontar no es bajo. La baja de tasas a nivel global, al menos por ahora, solo muestra que los inversores están huyendo a toda velocidad en busca de refugio. A nivel local la pandemia cambio los objetivos del gobierno, por lo que la política fiscal moderada es parte del pasado. Mayor emisión para soportar el paquete fiscal (y los vencimientos de deuda en moneda local), baja de tasas, mayor brecha cambiaria, más inflación esperada y menor actividad son algunos de los puntos salientes.

Cualquier certeza sobre la contención del virus, podría resultar una fuerte recuperación de precios que hoy descuentan escenarios muy negativos, pero eso está hoy en manos de los expertos en salud.

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