Economía

Optaron por racionar las reservas: cuidar al dólar y postergar la deuda

Se estima que fondos de inversión y bancos tienen el 95% del stock de letras que vence en los próximos 4 meses, unos u$s23.500 millones.

Luego de dos días de turbulencia cambiaria en los que el Banco Central sacrificó u$s669 millones de las reservas, sin lograr que se calmara la cotización del billete estadounidense, el Gobierno optó por racionalizar los dólares. Dispuso unilateralmente la postergación por 3 a 6 meses del vencimiento de las letras del Tesoro de corto plazo, tanto en pesos como en dólares, que están en poder de los inversores. A las personas humanas que tengan Letes, Lecap o Lecer se les respetarán los plazos originales.

El Palacio de Hacienda eligió privilegiar las escasas divisas para la contención de la cotización del dólar, en desmedro del pago en tiempo y forma de esta deuda de corto plazo. En otras palabras, es el reconocimiento de que los dólares no alcanzan para atender todos los frentes.

El ministro Hernán Lacunza estimó que el 90% de los tenedores son inversores particulares. Se les reconocerá el pago en tiempo y forma siempre que “el monto que acrediten en cuenta corriente a la fecha del vencimiento sea igual o menor al monto registrado en la misma cuenta al 31 de julio” último.

Al mencionar el 90% no deben confundirse el número de tenedores con el stock de letras. Fuentes del mercado financiero estiman que el 10% restante, que son los fondos de inversión y bancos, tienen el 95% del stock de deuda que vence en los próximos 4 meses. Es decir, unos 23.500 millones de dólares, que serán cancelados 15% al vencimiento; 25% a los 90 días y el saldo a los 180 días, manteniendo el resto de las condiciones originales y el capital.

La duda que circulaba anoche era si esto constituiría o no un evento de default, dado el carácter unilateral de la medida. El tema no es menor, ya que en caso de ser considerado como un impago de las obligaciones gatillaría los contratos CDS (Credit Default Swaps), que ayer cerraron en u$s3.517,7 con un alza de 23% en la semana y 288% en el mes.

La interpretación de los expertos es que el evento alcanza a los bonos internacionales. Tanto para los de jurisdicción local, que no califican para “default”, como para los títulos emitidos con Ley Nueva York, Hacienda tuvo la precaución de hacer hincapié en el carácter voluntario del reperfilamiento, del envío al Congreso de sendos proyectos de ley para respaldar la medida, y de la invitación a las entidades financieras para que a partir de hoy participen de la iniciativa, que tiene por objetivo despejar el horizonte financiero de la deuda de corto plazo, hasta 2023, extendiendo plazos, pero sin quita de capital ni de intereses.

Además, el ministro anunció que comenzarán el diálogo con el FMI para reperfilar los vencimientos del programa stand by vigente. No aclaró si se trata del mismo programa, o de la conversión del stand by en un programa de facilidades ampliadas. Nuevamente la diferencia no es menor, ya que para el EFF, por sus siglas en inglés, el FMI podría exigir la aprobación y puesta en marcha de reformas estructurales, cuyo paso por el Congreso no estaría garantizado.

Sandleris emitió un comunicado en el que admite que las decisiones fueron una “rápida respuesta” a la falta de renovación de la deuda de corto plazo y, lo más importante, reconoce que se la da prioridad “al uso de las reservas internacionales para preservar la estabilidad monetaria y financiera”, en desmedro de los grandes inversores en deuda pública.

Confía el titular del BCRA en que con esto “debería aminorar la presión sobre el mercado cambiario”. Ayer por la noche, los traders y analistas del mercado estaban divididos al respecto.

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