Espectáculos

Otra con perros, como para atraer público

La película no llega al nivel de "Marley y yo" y mucho menos de "La razón de estar contigo", iniciador de las historias de reencarnaciones perrunas.

Advertencia: esta película empieza por el final. Es decir, muestra lo que le pasa a los perros cuando ya están muy viejitos. Como Enzo, que en mejores tiempos fuera un hermoso golden retriever, inteligente copiloto en las carreras automovilísticas de su dueño y buen miembro de la familia, cuando al dueño le dio por casarse. El perro lo acompaña, tanto en la actividad deportiva, que vemos fugazmente, como en la agridulce vida de hogar, marcada por el nacimiento de una niña, la grave enfermedad de un ser querido, y la mezquindad de unos parientes cercanos.

Toda esta historia está contada y analizada por el propio animal. Que, pobrecito, está influenciado por algunos programas de la tele. Por uno de ellos se entera de una supuesta leyenda según la cual los perros buenos reencarnan transformados en humanos. Caramba, ¿a qué mente pagada de sí misma se le ocurre que eso pueda ser un premio para un buen perro? Sin embargo, él está entusiasmado. Así quizás en otra vida pueda manejar los autos y la gente entienda lo que le dice. Lástima que esto no sea una comedia, sino un melodrama canino con la vocación lacrimógena de “Marley y yo” (lo produce la misma empresa). No llega a ese nivel, ni mucho menos al de “La razón de estar contigo”, iniciador de las historias de reencarnaciones perrunas, pero gustará a la gente amiga de estos bichos, cualquiera sea su raza. Director, Simon Curtis, el mismo de “Mi semana con Marilyn”, aunque parezca mentira. Novela original, “El arte de conducir bajo la lluvia”, de Garth Stein, que ya está en librerías y supermercados, pero no en veterinarias.

“Mi amigo Enzo” (The Art of Racing in the Rain, EEUU, 2019); Dir.: S. Curtis; Int.: K. Costner, M. Ventimiglia, A. Seyfried, K. Baker, M. Donovan.

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