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PABLO GARRETÓN: El capitán del interior

Fue el único que no nació en Buenos Aires y que llevó la cinta en Los Pumas. He aquí su historia…

Pablo Garretón fue el único capitán de Los Pumas nacido en el interior del país. Un trabajador silencioso que hablaba con su garra dentro de la cancha. Hizo una historia linda de contar. Y la sigue haciendo.

Nació en el microcentro tucumano un 16 de julio de 1966, pero sus primeros años de vida los transitó en el barrio Kennedy. Su papá, Pedro Garretón, taquígrafo de la Legislatura, era un amante entusiasta del rugby y a los 7 años lo llevó al Tucumán Lawn Tennis. Pero su estadía en los Benjamines duraría apenas unas semanas. En un accidente doméstico se fracturó la clavícula y decidió dejar de ir. Retomaría el juego en 1976, ya en el club-amor de su vida: Universitario, que ese mismo año se había mudado a Ojo de Agua.

En 1983, con apenas 17 años, debutaría en la primera de las Serpientes. Lugar en el que se mantuvo hasta 1992. Ese año, como neurocirujano recibido, se fue a hacer su residencia en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Una vez allí vistió las camisetas de Belgrano Athletic y de Hindú, en donde pudo consagrarse campeón del torneo de la URBA en 1998.

Pero la historia de Pablo Garretón tiene su momento cumbre en dos seleccionados: Los Naranjas y Los Pumas. Fue parte de aquel seleccionado tucumano que consiguió 6 títulos entre 1985 (año de su debut con los naranjas) y 1993.

En el Argentino del 85 me tocó reemplazar al Mocho Palou, que se había fracturado la mano. Participar en los torneos de la República lo esperábamos con muchas ansias, sobre todo cuando Los Pumas no viajaban de gira, de esa manera podíamos medirnos realmente con Buenos Aires, contó.

Aún con esos logros sobre el lomo, el mayor reconocimiento y el salto a la fama se daría en Los Pumas. Su primera convocatoria fue en 1987, cuando era prácticamente un desconocido en el contexto nacional.

El técnico era O'Reilly y no me registraba porque yo fui por recomendación. Durante la llegada de los nuevos jugadores habían armado una especie de conferencia de prensa. Cuando terminó, O'Reilly les pidió a los periodistas que se fueran porque quería hablar a solas con los jugadores. Los periodistas se fueron. Entonces me tocó el hombro y me dijo 'los periodistas se tienen que ir'. No sabía que yo era jugador, re-cordó.

Su debut fue contra España en Mar del Plata en 1987. Jugó en el combinado nacional hasta 1993, incluido el Mundial del Reino Unido en 1991, en donde fue capitán. Orgullo que ostentó durante ese año y el siguiente. Me eligieron porque estaba ternado junto a Cuesta Silva y Diego Cash y los dirigentes no querían que fuera ningún porteño. Por ser el único provinciano terminé siendo el elegido, expresó en tono de broma.

Hoy Garretón está casado con Dolores Helguera y tiene 6 hijos: Dolores, Julieta, Valentina, Pablo, Lucas y Olivia. En 1998 corrió los casi 1.300 kilómetros que unen San Miguel de Tucumán con Capital Federal para juntar recursos para la construcción de un Centro Médico en Yerba Buena; participó de un triatlón en Punta del Este en 2010; es actualmente presidente de Universitario y disertó alrededor del país difundiendo el espíritu del rugby. Como si todo esto fuera poco, en 1990 fue Olimpia de Plata en su deporte.

Si el rugby no es escuela de vida, no sirve, es su frase de cabecera. No parecen importarle los títulos logrados, tampoco sus innumerables hazañas. Para Garretón nada vale si no se deja un legado.

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