Economía

Pablo Tigani: "El próximo Gobierno va a tener que declarar la emergencia cambiaria"

En diálogo con Ámbito, el economista asegura que hasta el 10 de diciembre hay que "aguantar una recesión que se hace agobiante". Remarca que es necesario "encarar rápido" la reestructuración de la deuda, pero advierte que "hay que cuidarse de ciertos traders listos, esperando para especular en contra, como en 2001".

Nieto e hijo de delegados fabriles con raigambres peronistas, Pablo Tigani creció en una familia que respiraba política y doctrina justicialista. Profesional en Ciencias Económicas, Magister en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política y profesor en Maestrías de universidades locales e internacionales, es un hombre de consulta de legisladores y economistas que abrevan en el PJ.

En diálogo con Ámbito, asegura que hasta el 10 de diciembre hay que “aguantar una recesión que se hace agobiante”. Convencido del triunfo de Alberto Fernández el próximo 27 de octubre, Tigani afirma que “el próximo presidente recibirá un mandato popular y, no será el presidente Fernández quien traicione el voto y se deslegitime en forma tan chocante, como el actual mandatario”.

Además de su actuación local, Tigani conoce el corazón financiero en Wall Street. Frecuenta a los académicos de la universidad de Columbia Karl Sauvant y Guillermo Calvo, Dianne Daine de la ONU. También participa en actividades de los clubes de Harvard y Princeton de NYC, y viene brindando conferencias privadas en bancos como Morgan Stanley e importantes compañías de Asset Managers. Es por eso que asegura que es necesario “encarar rápido” la reestructuración de la deuda, pero advierte que “hay que cuidarse de ciertos traders listos, esperando para especular en contra, como en 2001”.

Periodista: ¿Hasta cuándo considera que deberá seguir el cepo?

Pablo Tigani: Hasta que haga falta. Habrá control de cambios y de entrada y salida de capitales. No se cometerá la imprudencia de regalar el bien más escaso de la economía. Con Alberto Fernández habrá un giro a la sensatez, en todo sentido.

P.: ¿Harán más difícil extraer dólares?

P.T.: No es que vaya a ser más difícil, el problema es que la actual administración deja al BCRA sin reservas. Seguramente el próximo gobierno deberá decretar un tiempo de 180 días o más, de emergencia cambiaria.

P.: ¿Qué se puede hacer para minimizar el efecto emergente de la falta de dólares?

P.T.: Actualmente tenemos tipo de cambio múltiple, explícito o implícitamente. Podríamos estudiar para luego de los próximos 180 días, un menú más amplio: dólar financiero, comercial, turista y para ahorro. No todos tienen que tener el mismo tipo de cambio. Cuando se acumulen suficientes divisas, empalmar con una política menos iconoclasta.

P.: En este contexto, ¿los bancos corren peligro?

P.T.: No lo creo. Han ganado mucho dinero, con costos operativos muy bajos. Tienen espaldas suficientes para enfrentar cualquier situación.

P.: ¿Y los depósitos?

P.T.: No correrán riesgo si los bancos entienden que la administración Macri les estuvo remunerando “a cuenta” de una eventual solicitud de ayuda. El riesgo que asumieron es consistente con las ganancias acumuladas.

P.: ¿La tasa de interés es realmente alta o tiene recorrido para seguir subiendo?

P.T.: Es alta, hasta lo extravagante. Ninguna economía eficiente, seria, y ningún negocio lícito puede ganar dinero con esas tasas. Lo paradójico es que los empresarios siempre hablan de la presión fiscal, pero no dicen nada de esta verdadera agresión violenta contra la inversión y el déficit fiscal que representa la tasa de interés.

P.: ¿Hasta dónde bajará y cuándo?

P.T.: Las tasas podrían ser levemente positivas. En un contexto como el actual, el BCRA debe disponer redescuentos a tasas negativas para las pymes, para recomponer capital de trabajo. También debería restablecer las antiguas circulares del BCRA: números 777, 689 y 502. Prefinanciación de exportaciones en pesos para exportación de manufactura, financiación en dólares en el embarque y premio al envío (en ese orden). Déjeme decirle, cuando hacíamos esto, antes de la RF 21526 de 1977, la primera empresa donde trabaje, exportaba a 26 países del mundo electrodomésticos YELMO, empleando 1.500 personas en un predio de 42.500 Mts. cubiertos. Era una industria completamente integrada.

P.: ¿La tasa a los ahorristas para que depositen fondos, tiene que subir en el actual contexto?

P.T.: Los incentivos a la inversión deben venir por el lado productivo. Se pueden establecer tasas de interés levemente positivas para determinados depósitos como había en otra época “Aceptaciones Bancarias”, o letras.

P.: ¿Cuál es el escenario de negocios hasta el 10 de diciembre?

P.T.: Aguantar una recesión que se hace agobiante, pero ya estamos cerca. Esto no va a cambiar el 11 de diciembre materialmente; pero el vuelco espiritual será explosivo. Vuelve la esperanza.

P.: ¿Cuál sería el plan económico de Alberto Fernández y cómo impactará en los negocios?

P.T.: No lo conozco. Pero el próximo presidente recibirá un mandato popular y, no será el presidente Fernández quien traicione el voto y se deslegitime en forma tan chocante, como el actual mandatario.

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P.: ¿Hasta dónde subirá el dólar?

P.T.: El dólar ahorrista, debería flotar hasta que sea su propia decisión elegir entre dólar o imposiciones en pesos. Debería crearse un menú en pesos, a esos fines.

P.: ¿La tasa puede comenzar a caer fuerte?

P.T.: No hay otra alternativa. La tasa de interés es un arma de destrucción masiva. No solo de la industria, la inversión y el consumo; pero también del gasto público. Por cada punto de más que se paga sobre la deuda, perdemos 3.200 millones de dólares para los hospitales, escuelas y universidades. Lo que ocurre con la tasa de interés, no es sostenible. Lo que se hizo, pagando cualquier tasa, tiene como resultado lo que vemos: pobreza de 35%/40%

P.: ¿Cree que se adelantan las paritarias?

P.T.: Yo creo que sí. Inmediatamente después de un Pacto Social.

P.: ¿Y en 2020 cómo imagina que serán los ajustes salariales?

P.T.: Unos puntos por arriba de la inflación por unos años. Después habrá que manejar un mecanismo relacionado con la productividad.

P.: ¿Cuál será el resultado para los costos tanto en términos nominales como reales?

P.T.: Con un plan serio como el que seguramente se va aplicar, seremos competitivos. Hay que desdolarizar, y congelar las tarifas para la producción y los sectores más vulnerables.

P.: ¿Seguirá el achique de las estructuras de las empresas?

P.T.: Se termina el down sizing el 11 de diciembre. Por eso se apura tanto el presidente a sacar decretos. Para despedir “baratito” y re-contratar a niveles más bajos, aprovechando el actual desempleo.

P.: ¿Cómo se va mover la masa salarial? ¿Cómo quedará y evolucionará el poder adquisitivo?

P.T.: En el peronismo el empleo y el salario son prioridades del ranking de política económica. En el gobierno de Cambiemos la prioridad era la inflación, aunque fracaso estrepitosamente.

P.: ¿Cómo y cuándo termina la recesión?

P.T.: Probablemente en el segundo trimestre de 2020 comience una incipiente recuperación de la economía.

P.: ¿Cómo será el crecimiento en los años posteriores?

P.T.: Reestructurando la deuda vamos a tener años de crecimiento promedio de 5/6% por varios años.

P.: ¿Cuánto van a traccionar las exportaciones?

P.T.: No todo es cuestión de tipo de cambio. Hay que reimplantar reembolsos a nuevos mercados, nuevos productos. Toda la fuerza puesta en promoción de exportaciones con valor agregado. Mano de obra argentina. Premio al exportador que trae divisas y genera empleo.

Las exportaciones de manufactura tienen propósitos múltiples, no solo ingresan divisas para resolver nuestra habitual “restricción externa”. Por cada dólar que se exporta se cuadruplican los dólares de actividad interna. Esa, es la clave.

P.: ¿Habrá un freno para las importaciones?

P.T.: A las importaciones hay que darle sentido. No se pueden importar blue jeans de China. Pero se necesita tintura para que sean azules. No podemos importar TV terminados, pero necesitamos el insumo de las partes cromáticas. También bienes de capital. No es lo mismo importar consumo suntuario que maquinaria para l producción.

P.: ¿Volverán las trabas a las compras en el exterior?

P.T.: Yo establecería cupos bajos y establecería cosas que pueden importarse. No podemos gastar dólares “no productivos”. No la suspendería, pondría límites inteligentes que no fastidien a la clase media pudiente.

P.: ¿Quiénes van a ser los sectores ganadores y perdedores en el corto y mediano plazo?

P.T.: Se viene una economía de producción y trabajo. Van a ganar dinero todos y todas las empresas que arriesguen. No creo que quieran volver a experimentar lo de hoy. Sus empresas en dólares valen muchísimo menos que en 2015. Aun de las empresas que ganaron dinero. Exótico.

P.: ¿Cuándo repuntará el consumo? ¿Cuáles serán los sectores más “compradores”?

P.T.: Apenas se toquen los salarios, las jubilaciones y las tasas de interés. Va a repuntar la venta de automóviles y electrodomésticos. Textiles también.

P.: ¿Estrategias para vender más?

P.T.: Fabrique, venda, otórguese plazo para el pago y va a crecer nuevamente, fuerte la facturación.

P.: ¿El FMI nos soltará la mano? ¿El Fondo nos seguirá ayudando con Alberto Fernández de Presidente?

P.T.: Habrá sensatez. Fernández es serio. Vamos a negociar desde “la dignidad nacional”. Las negociaciones van a ser bastante distintas a las que se hicieron para pagarle a los fondos buitres. Se puede reestructurar y pagar, desde la dignidad. Contrariamente a lo que se cree, los insumisos suelen ser más respetados que los condescendientes. Si alguien discute, es porque va a pagar. Cuando no se discute nada, le van a defaultear la deuda como en este periodo.

P.: ¿La reestructuración de la deuda es impostergable?

P.T.: Es necesario encararla rápido, pero el más apurado es el acreedor. El deudor necesita reacomodar su hacienda. No apurarse porque hay mucho trader esperando para especular en contra, como en 2001.

P.: ¿Cómo se van bajar los 12% del PBI entre déficit fiscal y cuasi fiscal que deja esta administración?

P.T.: Con crecimiento, crece la recaudación, y baja el déficit fiscal. El cuasi cuasi fiscal, solo baja reduciendo las tasas de las Leliq y los pases.

P.: ¿Cuál será el costo para la economía y cómo afectará a nuestras empresas?

P.T.: Las empresas van a mejorar en general, en promedio. Se vende más, se cobra mejor, se paga bien, los desempleados consiguen empleo, etcétera. Un círculo virtuoso.

P.: ¿Imagina que habrá Reforma Laboral en 2020?

P.T.: Es una idea esotérica. En la Argentina no se pueden vulnerar los derechos adquiridos. Una y otra vez quedo demostrado. La conciencia de sus derechos, en los trabajadores, es una de las más altas del mundo. Además, le digo ahora como cientista político, los derechos se amplían, no se recortan.

P.: Blanqueo y flexibilización laboral ¿Cómo lo ve?

P.T.: Un blanqueo amplio sería sumamente oportuno. Un perdón amplio con un posterior cumplimiento estricto de los aportes. Es imprescindible algo así como el de 2009. La flexibilidad laboral es menos efectiva que la reactivación de la economía. Nadie toma trabajadores si no vende, aunque le rebajen al 50% los costos. Cuando una empresa vende y gana, si no paga salarios más altos, paga más impuesto a las ganancias. Es una broma. ¿No quieren que el Estado presiones menos?- Usted puede mandar a perdidas, mas sueldos o ganar más y mandar a perdidas mas impuesto a las ganancias por lo que no les dio a los trabajadores. Llegó la hora de invertir en la actividad productiva en 2020, la bicicleta llega a su fin.

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