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Palma de Oro a japonés que descubrió el Bafici

• CANNES PREMIÓ "SHOPLIFTERS", DE KORE-EDA, QUE HABÍA GANADO EN 1999 EN BUENOS AIRES CON "AFTER LIFE"
El festival concluyó el domingo con salomónico reparto de premios. Desafortunadamente, las dos películas argentinas que competían en Una Cierta Mirada se volvieron con las manos vacías.

Cannes - Seguramente, algo del mérito de la buena elección, a la hora de repartir los premios del Festival de Cannes, debe atribuirse al Jurado y en particular a quien tuvo a su cargo la presidencia, Cate Blanchett. Pero el acierto es aún mayor ya que esta vez la calidad de las películas en competencia oficial fue mayor que la de años anteriores, lo que hacía más difícil la tarea.

La Palma de Oro fue para "Shoplifters"/"Une affaire de famille", del director japonés Hirokazu Kore-Eda, en su séptimo paso por Cannes, donde ya había ganado el Gran Premio del Jurado en 2013 con "De tal padre, tal hijo". La Argentina puede con justicia atribuirse el descubrimiento de Kore-Eda ya que, en su primera edición de 1999 del Bafici, el premio a la mejor película del director japonés recayó en "After Life", obra temprana.

Como en obras anteriores, el director de "Después de la tormenta" plantea un drama social que, en su título en inglés, ya anuncia que los personajes centrales, una madre y su hijo, viven de pequeños robos en supermercados y otros comercios. Y el nombre en Francia del film refiere a "un asunto de familia", que tiene mucho que ver con la poca atención que el padre de ésta presta a sus integrantes.

El segundo premio en importancia recayó en "Blackkklansman", festejado regreso de Spike Lee y que, como ya se señaló en una nota anterior, refiere al Ku Klux Klan (de allí las tres K del título). Merecido también el premio como mejor director a Pawel Pawlikowski ("Ida") por "Cold War", que bien pudo haber ganado el premio máximo con su pintura de los tiempos en que aún existía la "cortina de hierro", cercenando la libertad en Polonia.

El premio al mejor guión estuvo bien repartido (ex aequo) entre "Lazzaro Felice", de Alice Rohrwacher, y "3 Rostros", de Jafar Panahi. Este último fue uno de los dos directores premiados ausentes por cuestiones políticas. El otro, quizá por decisión propia, fue el excéntrico Godard. Excepcionalmente, y por primera vez en la historia de Cannes como explicó Blanchett, se otorgó un premio especial al director casi nonagenario por ese engendro llamado "El libro de imagen". En cuanto a los premios de interpretación fueron para dos buenas producciones. La Palma a mejor actriz fue para Samal Yeslyamova, de la película "Ayka" del ruso Sergei Dvortsevoy ("Tulpan"), mientras que el premio al mejor actor fue para Marcello Fonte, de la película "Dogman" del italiano Matteo Garrone.

Hubo todavía algunos premios más, como el del Jurado, que obtuvo la película "Capernaum" de Nadine Labaki, recordada por su anterior "Caramel". La "Cámara de Oro" a la mejor opera prima fue a la belga "Girl", sobre un joven bailarín de ballet, quien apoyado por su madre, decide hacerse una operación de cambio de sexo. Un tema tan delicado fue bien tratado por Lukas Dhont: el film se vio en la paralela "Un certain regard". En esta sección la ganadora fue "Border" ("Frontera"), donde también hay un tema de identidad sexual, aunque a diferencia del anterior, aquí se trata de dos personajes casi podría decirse "monstruosos".

La sobria ceremonia de cierre, más extensa que en años anteriores, terminó en la alfombra roja con la música en vivo de Sting, interpretando entre otras su célebre "Mensaje en una botella".

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