Finanzas

Para inversores: a la espera de definiciones a partir del "28-O"

Los comicios deberían arrojar resultado definitivo. Caso contrario, la incertidumbre se extendería hasta el "ballotage".

Ya a menos de dos semanas para las elecciones del “27-O”, los inversores esperan que a partir de entonces puedan comenzar a llegar definiciones económicas que les permitan volver a tomar decisisiones bajo un panorama de mayor claridad.

Para ello, los comicios deberían arrojar un resultado definitivo, lo cual anticipan los operadores tras la abultada diferencia entre ambas fuerzas políticas en las PASO, ya que caso contrario la incertidumbre se extendería hasta el “ballotage”.

Bajo dicho escenario, se espera que el período de transición hasta el nuevo mandato a partir del “10-D” comience a sumar claves definiciones económicas para evitar renovadas tensiones financieras que compliquen aún más el panorama.

Entre ellas, desde el punto de vista financiero para los inversores, se encontraría la renegociación de la deuda, donde la propuesta del oficialismo de “reperfilamiento” no pudo lograr avances parlamentarios, y posiblemente sean necesarias condiciones más duras para liberar las necesidades de financiamiento durante años así como darle sustentabilidad a la deuda, sujeto al plan económico integral.

Sin acceso al crédito externo e interno durante la duración de dicho proceso, que quedará atado a los tiempos de la oferta y la aceptación de los bonistas, las autoridades deberán tomar rápidas decisiones para reducir el déficit fiscal, dependiendo del “mix” de ingresos y gastos definidos, ya que la emisión monetaria no resultaría prudente en el actual escenario de un alicaído apetito por pesos.

También se esperan cruciales definiciones sobre la política cambiaria, toda vez que las intervenciones del BCRA durante este período aún con control de cambios no han logrado frenar el drenaje de depósitos y reservas, una adversa dinámica que no resulta posible mantener por mucho tiempo más, por lo cual podrían llegar nuevas restricciones que busquen detener esta situación.

A ello se suma que el dólar, aún cuando se encuentra en niveles competitivos, podría requerir acompañar más de cerca a la elevada inflación actual en un modelo económico donde seguramente se buscará otorgar un mayor dinamismo a las exportaciones.

En relación a la tasa de Leliq, aún cuando el BCRA ha venido reduciéndola más aceleradamente en las últimas semanas, una futura administración podría no sólo profundizar el ritmo del descenso sino además posiblemente evaluar una solución más estructural a la “bomba de Leliq”, dado que una liberación desordenada de dicho exceso de pesos generaría presiones adicionales en la inflación y en el dólar.

Frente a la compleja perspectiva económica, que requirirá además de consensos políticos y sociales para poder implementarse ordenadamente, los inversores continúan transitando esta etapa en modo de “wait and see”. Ello se debe a que el actual clima no permite encarar valuaciones ni en las acciones ni tampoco en los bonos ante la elevada incertidumbre respecto a sus términos y condiciones.

Los vaivenes en las cotizaciones de los activos domésticos, que se recuperaron desde los mímimos testeados post PASO, llegan impulsados en especial por aquellos operadores más orientados hacia el “trading” que buscan aprovechar con selectividad y tácticamente la volatilidad al ritmo de las cotidianas señales políticas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario