Espectáculos

Para Woodstock, todo tiempo pasado fue mejor

La sucesiva serie de cancelaciones particulares llevó a los organizadores a tomar la drástica decisión. La única buena noticia es una nueva edición en 10 CDs del festival de 1969, con sets jamás publicados.

A apenas dos semanas del cincuentenario del célebre festival de Woodstock, la edición conmemorativa que estaba anunciada y parcialmente prevendida para los próximos 16, 17 y 18 de agosto fue definitivamente cancelada ayer. Así lo anunció el cofundador del festival, Michael Lang, a la publicación especializada Variety, explicando que “por desgracia, debido a una larga serie de dificultades no pudimos ensamblar el gran festival que imaginábamos con los artistas que teníamos en mente”. Muchos de los que iban a participar, tanto figuras históricas sobrevivientes del original del 1969 como bandas o solistas nuevos como The Killers y Miley Cirus, ya habían cobrado sus honorarios, y desde la organización sugirieron que al menos ofrezcan 10% del importe percibido a una organización benéfica.

Desde hace unos días llamaba la atención que en el sitio oficial del nuevo Woodstock no se terminara de confirmar a los artistas. El anuncio de la matriarca folk y figura en 1969, Joan Baez, de declinar su presencia resultó llamativo, igual que de que los esenciales Crosby Stills, Nash & Young sólo estuviera confirmado David Crosby. De los artistas que estuvieron en el Woodstock original sólo se anunciaban algunas leyendas menores como Country Joe McDonald –a quien en el famoso film de Michael Wadleigh se lo escuchaba cantar el gran himno de humor negro anti Vietnam “Fixing to Die Rag-, los menos recordados rockeros de Canned Heat, el cantante John Sebastian, el líder de Credence Clearwater Revival, John Fogerty, y tres músicos sobrevientes de Grateful Dead, una de las tantas bandas importantes que, si bien participaron de los “tres días de amor y paz”, no formaron parte por cuestiones contractuales ni del álbum triple original ni del famoso largometraje. También estaba Carlos Santana que, con buen ojo marketinero –algo irónico dado el contexto- acaba de lanzar un nuevo álbum con un perfil aboslutamente latino, al punto de que uno de los colaboradores de la grabación es Manu Chao. Según Variety hubo problemas entre los socios financieros del Woodstock 60 que derivarán previsiblemente en una larga serie de demandas judiciales, indignas del legado del gran festival del flower power de 1969.

Pero en medio del armado y posterior debacle del nuevo Woodstock casi pasó inadvertido un gran evento para musicólogos e historiadores: la edición de “Woodstock: Back to the Garden (50° Anniversary Experience)”, una colección de diez CDs con no menos de 700 minutos de música que, en muchos casos, jamás habia sido escuchada fuera del evento original de 1969. El sello indie experto en rock clásico Rhino Records, desde hace años asociado con Atlantic y Warner para dedicarse a box sets y reediciones de artistas esenciales del rock y soul de los ’60 y los ’70, viene ya desde hace décadas explorando y rastreando casi arqueológicamente toda grabación posible, por despareja que sea su calidad técnica, de aquellos tres días de amor y paz, y ya para el 40° aniversario habia editado una caja con 4 discos de material inédito. Con estos nuevos 10 discos la historia se completa a niveles inimaginables, ya que ahora hay sets enteros que no se habían conocido y que se pueden escuchar con un nivel de sonido aceptable, incluyendo el show casi íntegro de Tim Hardin (el de “Hang Out To A Dream”, casi una hora desconocida de Grateful Dead), incluyendo una de las típicas versiones de 20 minutos de su clásico “Dark Star” y todo el set completo del grupo de culto hippie The Incredible String Band, más partes olvidadas de las performances de Santana y Joan Baez, Janis Joplin y Credence. Evidentemente, en lo que respecta a Woodstock, todo tiempo pasado fue mejor.

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