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Parejas con crisis de nervios: la superfinal les complicó la boda

Cambios de fechas, horarios pospuestos, alquiler de pantallas son algunas de las soluciones que los futuros matrimonios encontraron para ver los partidos.

"Nunca pensé que iba a vivir este momento". La frase pertenece a un fanático hincha de Boca que está a punto de contraer matrimonio. Paradójicamente, sus palabras no hacen alusión a la unión con su amada, sino a la disputa que vivirá su equipo contra River, los próximos sábados 10 y 24 de este mes por la Copa Libertadores.

Este joven, como varios otros, tiene planeada desde hace casi un año su fiesta de casamiento. La fecha acordada fue el sábado 24, un día que hoy genera más de un problema.

"Estoy en una montaña rusa de emociones. Sobre todo cuando hablo con invitados fanáticos que van a ir a la cancha. Tuve que mover el horario del casamiento. Iba a empezar 18.30, pero decidí atrasarlo porque si no muchos no iban a llegar", contó Felicitas Ortiz, quien tras años de noviazgo con un hincha de River, le dio en el blanco para celebrar su unión el 24 de noviembre. "Tuve que cambiar el horario de finalización de la fiesta, así que tengo que pagarle más al salón. Me podría ayudar la Conmebol", dice, entre risas. Paralelamente, uno de sus testigos le confirmó que irá a la cancha. La fiesta es en Pilar, ¿llegará a la celebración?

Mientras tanto, las wedding planners y organizadoras de eventos están malabareando cambios para superar la fecha porque todos quieren ver la gran final. No es un mundial, ni una elección presidencial, pero el país se paraliza igual.

"Muchos de los casamientos que tenían fecha para el 10 y el 24 durante el día, se pasaron para la noche. Es una fecha complicada", contó Candelaria Córdoba, Socia Fundadora de Tres Planners, empresa dedicada a la organización de eventos. "Conozco unos novios que se iban a casar el 24 en una conocida estancia y decidieron pasarlo para el día siguiente", agregó.

Por su parte, los futuros matrimonios barajan opciones para "convivir en paz" con el partido. "Es un momento de nervios por el casamiento. Mi novio iba a ver el partido en el hotel y luego salir corriendo para llegar a la ceremonia. Al final decidimos alquilar una pantalla para poner en una parte privada del salón y que él lo pueda ver ahí con quien quiera", agregó Felicitas.

Respetar a la comunidad judía, mantener el normal desarrollo del torneo local, modificar la fecha para el domingo siguiente que es un día más tranquilo y familiar. Los pedidos y excusas para cambiar la gran final inundaron las redes, voces y medios. Sin embargo, nada pasó.

Romina Loinaz es otra de las víctimas del fútbol. Planeó su casamiento hace varios meses: la iglesia en Flores y el salón en Villa Martelli, Zona Norte. Lo que ella y los invitados se preguntan es si llegarán a horario al festejo, dado que coincide con la salida de los jugadores del Monumental. El misterio se resolverá recién el 24.

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