Patricia Bullrich: "Los puteé, no me van a mover ni a prepotear"

La ministra de Seguridad de la Nación explicó cómo fue la situación en la cual se vio involucrada el pasado fin de semana en Colonia de Sacramento, cuando un grupo de personas la increpó por la desaparición de Santiago Maldonado.

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, salió este miércoles a explicar su reacción ante un grupo de personas que la increpó en relación a la desaparición de Santiago Maldonado cuando se encontraba cenando en un restaurante de Colonia, Uruguay, el pasado fin de semana: "Los puteé, no me van a mover ni a prepotear", se justificó la funcionaria.

"Yo estaba en un bar comiendo un chivito y dos parejas, que después me enteré que eran militantes del Partido Obrero, se levantaron y empezaron a gritarme, a insultarme y a decir ´¿Dónde está Santiago Maldonado?, vos lo hiciste desaparecer'. Todo muy agresivo", relató la ministra en declaraciones formuladas a radio La Red.

Bullrich, que se encontraba junto a su marido, agregó que en ese momento "otros argentinos que estaban ahí se levantaron a pararlos, y se armó como una batahola entre argentinos".

Patricia Bullrich mandó a la 'put madre que te parió' a una persona que preguntó por Maldonado.mp4

"Y bueno, a mí me salió una palabra un poco fuerte respecto a la actitud de los que me increparon. Los puteé. Porque me parece que no corresponde", reveló.

En ese sentido, la funcionaria nacional consideró que los manifestantes se podían "acercar" y decirle que "no estaban de acuerdo con tal y tal cosa, y se puede en todo caso discutir, pero no gritar de una mesa a la otra, no corresponde".

"Ellos terminaron haciendo una denuncia, diciendo que fueron agredidos, cuando en realidad ellos fueron los agresores. Yo me quedé sentada porque no me van a mover ni a prepotear. Después cayó la policía y ahí quedo todo", sostuvo Bullrich.

"Los puteé. Porque me parece que no corresponde", dijo Bullrich.

De todas maneras, negó que el incidente haya sido organizado, al señalar: "Yo entré en ese restaurante como podría haber entrado a otro. Ellos se dieron cuenta que era yo porque mucha gente se acerca y pide fotos y selfies. Esperaron al final, porque estuve una hora y media, y ahí empezaron con el escándalo".

"Me siento bien, porque muchos argentinos salieron en defensa no solo mía, sino de la verdad. Seguir diciendo que Maldonado está desaparecido no es algo lógico. Pero es una caballito de batalla de alguna gente que no quiere entrar en razones", concluyó.

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