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Patti Smith: la reina del punk sedujo a todos

• LA MÚLTIPLE ARTISTA CANTÓ, LEYÓ SU PROPIA POESÍA Y DIALOGÓ CON ALBERTO MANGUEL
En un CCK colmado, la también artista plástica mantuvo un intercambio con Guillermo Kuitca, quien comparte con ella una instalación que recrea el ambiente triste y feroz de una discoteca abandonada, junto a las fotos y otras imágenes que trajo especialmente para esta presentación.

En su actuación de anteanoche en el CCK, Patti Smith (1946), la reina del punk, cantó y sedujo al público con el registro amplio de una voz que aún suena joven, acompañada por el guitarrista y pianista Tony Shanahan; conversó sobre literatura y su propia poesía con Alberto Manguel, director de la Biblioteca Nacional, y leyó la carta que le escribió a su gran amigo, el fotógrafo Robert Mapplethorpe, célebre por sus escenas de sadomasoquismo y un erotismo estetizado. Contó que cuando Mapplethorpe estaba muriendo se acostó junto a él en la cama. En la carta elogia su obra pero acaba diciéndole que él es su mejor creación.

Algo similar ocurre con ella. Artista plástica, música y escritora, su carismática presencia quiebra toda distancia con el público que siente a su persona como una obra. El secreto de Patti reside en una humildad extrema, en el modo distendido de relacionarse con el espectador y brindarle igual importancia a los grandes temas y a los más íntimos. Como contrapartida, Manguel, un excelente entrevistador y atento traductor, se puso a la altura de la diva pero no se relacionó con el público, acaso porque un sombrero encajado hasta la nariz le tapaba sus ojos. Ella habló de su infancia, de su amor por la ópera de Puccini y los poemas de William Blake. Así, cantó a capella "Tigre. Tigre que te enciendes de luz por los bosques de la noche..." Manguel leyó de inmediato un texto donde Borges menciona "la hoguera de Blake" y lamenta no poder recordar "un sinuoso tigre trazado por el pincel de un chino". Patti reconoció entonces y con cierta alegría, "la juguetona humildad de un genio".

En el capítulo dedicado a los sueños dijo que los anota para no olvidarlos, porque le ayudan a vivir en sus dos realidades. Cantó "Dream of Life", uno de sus hits, coescrito con su marido, el guitarrista Frederick Dewey Smith, conocido como Fred "Sonic" Smith, que murió en 1994. Guillermo Kuitca, a cargo de las imágenes, proyectó las breves, íntimas y románticas fotografías de Patti Smith tomadas con una Polaroid y reinterpretó algunas de las imágenes. Sumó color y movimiento a los cielos y las mareas, en su papel de curador y artista de la megamuestra proveniente de la Fundación Cartier que exhibe el CCK. Allí, en una sala inmensa, Kuitca comparte una instalación que recrea el ambiente triste y feroz de una discoteca abandonada. Hay un cuadro rojo pintado por David Lynch, sobre el empapelado también rojo con motivos constructivistas de Kuitca. El clima opresivo, el dolor, lo acentúa el relato de Patti Smith.

Rodeando esta sala están sus pequeñas fotos que, con su resolución difusa y oscura, parecen provenir de un pasado remoto. En primer término se divisan los cementerios. Smith retrata una escultura de mármol, dos amantes que se abrazan y los cuerpos recortados sobre una cruz y un cielo borrascoso. Justamente, Kuitca recordó el miércoles, en el escenario, el momento en que Patti Smith olvidó la letra de una canción durante la entrega del premio Nobel a Bob Dylan. Dijo que ella demostró que los artistas tienen el derecho de fallar y equivocarse y que la canción se engrandecía. "No", fue su respuesta tajante. "Yo me sentí humillada y no sabía si tenía derecho a seguir haciendo esto". Agregó que está lejos de considerarse "artista" o "escritora". De este modo, se colocó lejos de la histeria que generan las grandes estrellas. Y en esto justamente reside su encanto: en la resistencia a subirse al pedestal.



=Recital musical y poético de Patti Smith. Guitarras y piano: Tony Shanahan. CCK, 28 de febrero.

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