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Peronismo dialoguista, el gran derrotado de las legislativas

• GOBERNADORES DEL PJ CON GUIÑOS A LA CASA ROSADA SUFRIERON CAÍDAS EN SUS PROVINCIAS
A diferencia de mandatarios críticos que armaron frentes con el kirchnerismo incluido, quienes no polarizaron con Cambiemos cayeron en las elecciones. Dispersión K y grietas internas, otros factores.

La victoria nacional de Cambiemos en las legislativas dejó al peronismo con un sinfín de dudas de cara al futuro, pero también con algunas certezas: los mandatarios que buscaron en este tiempo una estrategia dialoguista con la Casa Rosada sufrieron derrotas que los debilitaron para los próximos dos años de gestión. El PJ, además, no logró superar sus propias cuitas y en algunos casos el factor Cristina de Kirchner restó votos a las listas impulsadas por los gobernadores. En contrapartida, los frentes peronistas que partieron con el kirchnerismo del lado de adentro salieron victoriosos, por buen margen en distritos puntuales.

El movimiento pendular entre el acercamiento y las críticas al Gobierno nacional llevaron a que un grupo de mandatarios quedara atrapado en la trampa de la polarización. No fueron ni antimacristas ni antikirchernistas, identidades negativas que apuntalaron buena parte de los votos en estos comicios.

Los casos más resonantes son los de Salta y Tierra del Fuego, donde los espacios de los gobernadores Juan Manuel Urtubey y Rosana Bertone rompieron con el kichnerismo en los últimos meses. Las listas K los privaron a ambos de la victoria, que hubiese sido clara en una suma de boletas, aunque no fuera lineal. Los intendentes de Ushuaia y Río Grande (Walter Vuoto y Gustavo Melella) diagramaron una nómina que discutió mano a mano con Cambiemos -un empate técnico- y relegó al espacio de Bertone a un tercer lugar.

En Salta, la Casa Rosada le dio vuelta el score a Urtubey, que peleó el segundo lugar con sus exaliados K, liderados por Sergio Leavy, intendente de Tartagal (ver aparte). La derrota dejó a Urtubey herido en sus aspiraciones como cara renovadora del PJ para las presidenciales 2019.

Sin rupturas recientes, el chaqueño Domingo Peppo, también dialoguista, vio en el 10% que le arrebató Unidad Ciudadana la cara de la derrota. Cambiemos lo superó por dos puntos. Y hasta ganadores como la catamarqueña Lucía Corpacci o el chubutense Mario Das Neves (en el equipo de los gobernadores confrontativos con Balcarce 50) no despegaron más de la lista amarilla por los porcentuales que se depositaron en sellos kirchneristas.

El sanjuanino Uñac ganó con un frente de unidad

Las disputas internas del PJ, además, pasaron factura en otros distritos. Aunque en la foto final los peronistas ortodoxos se mostraron abrazados a sus aliados K, las divisiones internas en Mendoza o Santa Fe le jugaron una mala pasada al justicialismo. Los cuyanos tuvieron una interna feroz y antes habían desplazado al FpV de la legislatura local. No alcanzó la impostada imagen de unidad en tiempo de descuento: perdió por 20 puntos contra el Frente Cambia Mendoza del radical Alfredo Cornejo.

Fue similar el recorrido de Agustín Rossi y su rival de internas Alejandra Rodenas. Aunque se mostraron juntos desde las PASO hasta las generales, el crujido en el PJ de Santa Fe les impidió mantener la leve ventaja de las Primarias. Ganó Cambiemos por 13 puntos.

Las grietas internas también traicionaron en la última recta a Sergio Casas, que llevó a Carlos Menem como candidato a senador en La Rioja. Su disputa con el intendente de la capital, Alberto Paredes Urquiza, exaliado, quebró la hegemonía PJ. Lo capitalizó el exministro de Defensa de Macri, Julio Martínez.

En contrapartida, mandatarios que lograron un armado de unidad que abarcara al kirchernerismo desde el vamos tuvieron victorias incluso holgadas: Sergio Uñac en San Juan, Alberto Rodríguez Saá en San Luis, Juan Manzur en Tucumán y Gildo Insfrán en Formosa. Salvo Uñac, los otros tres gobernadores nunca ahorraron dardos a la Casa Rosada. Otro crítico de Cambiemos, el pampeano Carlos Verna, logró revertir la derrota en las Primarias en un espacio que abarcó a todo el PJ. "El peronismo es como el mar, parece que se aleja pero siempre vuelve", dijo Verna tras conocerse los resultados en su provincia. Un llamado, antes que poesía.

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