Edición Impresa

PJ anti-K echa a Lavagna. Massa define alianzas

El exministro de Economía de Néstor Kirchner se cruzó con Schiaretti. El jefe del Frente Renovador inicia retiro espiritual para reunirse con Alberto F. Dilema: unir al peronismo o mantener identidad. Siguen en carrera Urtubey y Pichetto

Roberto Lavagna fue desafectado de Alternativa Federal por Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba y jefe del peronismo territorial. El exministro perdió también el apoyo del socialismo de Miguel Lifschitz y de Margarita Stolbizer. Sin embargo, insistirá con su aventura presidencial con Luis Barrionuevo y Eduardo Duhalde como socios políticos. Ahora falta la definición de Sergio Massa, quien se llamó a una cura de silencio mediático hasta el congreso del Frente Renovador del próximo jueves en Parque Norte, donde volverá a estirar definiciones hasta el cierre de listas del 22 de junio.

En el medio, Massa animará la bilateral más determinante para el armado del rompecabezas electoral. Se reunirá con Alberto Fernández para determinar la factibilidad de celebrar una PASO ante el exjefe de Gabinete de Cristina de Kirchner. Eso siempre y cuando se cumpla su teoría de “la escalerita”: la senadora de Unidad Ciudadana saldría de la fórmula presidencial para terminar de sellar la unidad del peronismo.

Massa, Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto y Juan Schiaretti se reunieron ayer por la mañana en las oficinas del tigrense sobre la avenida del Libertador, en Capital Federal. Luego del encuentro, el gobernador cordobés difundió un video en el que convocó a sumarse a esta coalición a Marcelo Tinelli y a Daniel Scioli, quien hoy lanzará su candidatura presidencial en un hotel porteño. Schiaretti señaló que “la Argentina quiere superar la grieta” y que “más del 50% de la población no quiere votar un candidato que exprese” esa polarización. Por esta razón es que invitó a sumarse a distintos partidos de la oposición “junto a otras figuras que manifestaron su voluntad de construir un espacio de estas características, como Daniel Scioli o Marcelo Tinelli”.

Lavagna se había convertido en un activo tóxico que pretendía imponerle condiciones a Massa, Urtubey, Pichetto y Schiaretti. Luego de la cena en Tigre el martes por la noche, y tras su reunión a solas con Mauricio Macri en Casa Rosada, el gobernador de Córdoba fue el encargado de mostrarle a Lavagna la puerta de salida de Alternativa Federal. El diálogo con el exministro de Economía fue áspero. Lavagna le sugirió a Schiaretti que estaba operando para la Casa Rosada y señaló a Massa en tránsito hacia el kirchnerismo. Fin del romance.

La caída de Lavagna trajo alivio también en Casa Rosada. El escenario del economista como candidato presidencial de Alternativa Federal, traccionando votos de Cambiemos y con apoyo de un sector del radicalismo, complicaba a Mauricio Macri. Ahora Lavagna se convirtió en un candidato solidario, sin estructura territorial más allá de las adhesiones de Duhalde y Barrionuevo. Hilda “Chiche” Duhalde o Graciela Camaño irían a la provincia de Buenos Aires.

En paralelo, el jefe del Frente Renovador recibirá el jueves 30 en Parque Norte un mandato para cerrar la política de alianzas de su fuerza. Esa formalidad partidaria lo habilita a estirar hasta el 12 de junio, cuando se inscriben los frente electorales, si irá asociado al colectivo pan peronista que postula a Alberto F. para competir en una PASO que define al candidato presidencial de ese espacio. A Massa se le abren tres escenarios ahora:

  • Permanecer en la “zona de comfort” de Alternativa Federal. Con ese espacio ya depurado tras la salida de Lavagna, el exintendente de Tigre debería enfrentar al salteño Juan Manuel Urtubey para quedarse con la candidatura presidencial. Pero esa “zona de comfort” es la misma que disfruta la Casa Rosada con la división del peronismo, de cara a las presidenciales de octubre.
  • Cerrar un acuerdo con el frente post kirchnerista que lidera Fernández, Alberto, para competir en una PASO de unidad opositora. Una jugada de riesgo que podría dejarlo con las manos vacías y cediendo su potencial electoral a los socios de Cristina. En ese esquema, Massa también podría optar por ser el candidato a gobernador bonaerense de Alberto Fernández y, en caso de ganar, sumarse a Juan Schiaretti como contrapeso territorial del peronismo “albertista”.
  • El escenario más improbable, convertirse en candidato presidencial único del pan peronismo. Heredar el kirchnerismo llave en mano sin Cristina. Si Alternativa Federal colapsa. Es decir, si Massa se suma a la PASO presidencial opositora de Alberto Fernández, Cambiemos deberá barajar y dar de nuevo. María Eugenia Vidal está preparada. Pero mientras los actores definen dónde jugarán, el peronista Joaquín de la Torre se convirtió en el CEO de la boleta corta. Y recluta adherentes para que tanto Lavagna como Urtubey o cualquier otro candidato que juegue en soledad, por afuera de un frente, reparta la presidencial corta pegada al ticket Vidal gobernadora. Eso siempre y cuando la Justicia electoral no fulmine el decreto presidencial que prohibió las colectoras.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario