"El recuerdo de mi padre está en el corazón de la gente"

Placeres

Dos estruendos, la respiración que se corta y el ladrido de un grupo de perros que se apaga ante el eco de los grillos del silencio. La pared que se resquebraja. Está por amanecer, pero nadie se quiere callar.

El pasado 12 de junio se cumplieron 10 años del estreno de Aniceto, la película protagonizada por Hernán Piquín, que significó la última producción de Leonardo Favio, uno de los valores más hondos de la cultura argentina y un sinónimo estelar en lo que refiere a convicciones. Aquella imagen en la que el protagonista se sienta sobre su propia muerte significó, además, un momento bisagra en la vida de Nicolás Favio, uno de los dos hijos que el mendocino tuvo con Carola Leyton. "Fue un antes y un después. Dentro de cien años la película va a seguir siendo actual. Desde entonces trabajo pensando en hacer otra gran canción", le dice el cantante a AGENDATE en referencia a "Canción de juventud", el tema de su autoría que cierra la filmografía de su padre. Y cuenta que la canción "se la escribí a un amigo que, cuando era chico, mataron en Colombia. Cuando se la mostré a mi papá, cerró los ojos, la escuchó y me dijo: "'Este es el final de Aniceto'".

Pero antes de ese giro en su historia personal, Nico Favio ya había saboreado las mieles del reconocimiento. En 2005 fue galardonado con el premio Clarín en la categoría "Música melódica popular" como "Artista revelación". "Le ganamos a Warner y a BMG siendo un músico independiente", dice con orgullo. Sin embargo, su historia en la música es más lejana. Tuvo tres bandas: Pereira, Wizard y Etiopía, esta última con producción del gran Jorge Álvarez. Incluso después de estas formaciones y antes de presentarse en lo que era el ND Ateneo, tocó un tiempo en el subte como parte de un ejercicio. "Me costaba mucho cantar. Entonces me empecé a juntar con músicos de la calle y dos o tres veces por semana me iba a tocar a Plaza Francia. Después de tocar en la calle podés hacerlo en cualquier escenario".

Periodista: Hace poco tu padre hubiese cumplido 80 años. ¿Cómo lo recordás?

Nico Favio: El recuerdo de mi padre es constante porque está en el corazón de mucha gente. Me pasa que hay mucha gente que voy conociendo y pienso que podrían ser amigos de él. Gente simple, humilde, sencilla. Me pasa mucho que, cuando canto sus canciones, veo gente que lagrimea por algún momento vivido.

P.: "Juan Moreira" (1973) y "Nazareno Cruz y el lobo" (1975), dos de sus películas más reconocidas, fueron realizadas cuando tenías menos de tres años. ¿Cómo te relacionás con su filmografía teniendo en cuenta que no fue hasta que hizo "Gatica, el Mono" (1993) que pudiste sentir en vivo esa experiencia?

N.F.: Cuando era chico sentía mucho todo lo relacionado a Juan Moreira. Hasta tengo una foto en la que estoy igual que el protagonista: subido a un muro mirando para atrás. Mi viejo proyectó siempre nuevos sueños desde el cine. Cuando vi "Gatica", fue algo colosal. No salí con la veta de cineasta pero amo mucho su cine.

P.: ¿Cómo eran las discusiones políticas teniendo en cuenta su pasión por el peronismo?

N.F.: No se discutía nunca de política. A él sólo le interesaba el bienestar de la gente. En una gira les dijo a los obreros que no les iba a poder pagar durante 6 meses, pero que cuando volviera lo haría. Les dejó una cuenta abierta en el mercado del pueblo y cuando regresó no sólo les pagó sino que no les descontó lo gastado. Tenía mucho amor por la gente porque él había estado la calle. Pero el arte lo convirtió en la figura que terminó siendo.



P.: Te llevo al show de esta noche. ¿Con qué se va a encontrar la gente?

N.F.: Es una presentación compartida con el percusionista cubano Enrique Martínez y el genial trompetista Miguel Ángel Tallarita quien tocó con el Indio Solari, Cerati, Palito Ortega y más. Un show muy íntimo. Vamos del bolero a la rumba pasando por la balada y también por los clásicos de mi papa y algunas canciones que no son tan conocidas. Mientras pueda versionar y fusionar, soy feliz.

*Nico Favio se presenta este jueves a las 21 en Espacio Código, en la Sala Cortázar del Paseo La Plaza (Corrientes 1660).

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