26 de julio 2018 - 22:18

La revancha de un clásico marginado

La revancha de un clásico marginado
A lo largo de su vida, la figura de Leopoldo Marechal despertó odios y amores por igual. Su cercanía con el peronismo le valió el repudio de ciertos sectores academicistas que se oponían movimiento nacional encabezado por el tres veces Presidente de la Argentina. Sin embargo, su obra trascendió al tiempo, incluso a aquellos desertores que lo marginaron del jet set artístico local, y se transformó en una pieza imprescindible para la comprensión de la literatura local.

Cuarenta y ocho años después de la muerte del poeta, la editorial Seix Barral reedita "Adán Buenosayres", la ópera prima del escritor porteño, una de las gemas más valiosas de la cultura porteña y nacional. Si bien la primera publicación data del año 1948, su éxito recién llegó con su reedición en 1965, que vino acompañada por "El banquete de Severo Arcángelo", su segunda novela. La cercanía del autor con el general Perón le había dificultado la difusión de su trabajo una vez concretado el golpe de estado de 1955, que incluyó el bombardeo a la Plaza de Mayo.

De este modo, los reconocimientos le llegaron a Marechal recién con el boom de la literatura americana en la década del 60. La trama de "Adán Buenosayres" está divida en siete capítulos que se reparten entre más de 500 páginas, donde se relatan las aventuras de Adán por la ciudad de Buenos Aires de la década del 20. Allí se juega entre la autobiografía y la fantasía, con una fauna que incluye a algunos de los exponentes más destacados de la literatura del momento, incluyendo a un tal Jorge Luis Borges.

La obra fue escrita en diversos lugares del mundo. Su génesis se remonta al año 1929, en Europa, donde el escritor se encontraba viviendo, más específicamente en la ciudad de París. Allí realizó los dos primeros capítulos hasta que regresó a Buenos Aires en 1931, donde se instaló definitivamente para culminar su libro. Repleto de referencias y tonos narrativos como Ulises de James Joyce o La Odisea de Homero, "Adán Buenosayres" fue acuñado con desprecio, primero, por la crítica local, y reivindicado al calor del paso de los años, como una obra única, repleta de aventuras, planteos filosóficos punzantes y un aire de comedia dramática que lo mantiene vigente aún a 70 años de que su primera edición viera la luz.

Más allá de su tono experimental, distinto a lo acostumbrado para los escribas locales de la época, los años ubicaron a la novela como una obra de vanguardia que anticipó el auge de la literatura latina, que llegaría con escritores de la talla de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.

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