Un movimiento que habita y transforma

Placeres

"Iyami, mi madre" el teatro y la danza se cruzan para darle vida a una leyenda de la cosmovisión de los pueblos originarios de África.

"Iyami, mi madre" es una obra de teatro cuyo eje está atravesado por el simbolismo de las danzas afro, y potenciado por otros lenguajes, como el teatro físico, la antropología teatral, la expresión corporal, la música, el canto y la poesía.

La obra se basa en una leyenda proveniente de la cosmovisión de pueblos originarios de África occidental esclavizados en América, que habla de mujeres pájaros, mujeres brujas, y está envuelta en innumerables tabúes que derivan en formas asustadoras de mujeres terribles y temibles. A partir de estas simbologías y de una puesta en cuestión de los estereotipos y representaciones comunes en torno a lo femenino, se abordan problemáticas referidas a la discriminación y a la violencia de género.

"La leyenda en la que se basa la obra es la de las 'Iyamí Eleyé'; Iyamí significa 'mi madre', Eleyé significa 'pájaro' y la traducción sería: 'Mi madre, señora de los pájaros'. Trata sobre mujeres que son brujas, que representan todo lo que es misterioso, como la capacidad de engendrar y la sangre menstrual, por ejemplo. En su aspecto positivo -según los parámetros occidentales y patriarcales-, son las encargadas de proveer al mundo de vida, mientras que en su aspecto negativo son capaces de quitarla, de impedir que el mundo se pueble", le explica a AGENDATE la directora de la obra, Marcela Gayoso, quien además es docente, investigadora y coreógrafa de danzas de matriz africana desde hace más de 20 años.

Y agrega que "esta leyenda nos sirvió como punto de partida. En la obra no contamos la leyenda tal cual es, así en su linealidad, sino que nos sirve para abordar la problemática de género y la opresión histórica de las mujeres. Lo entendemos así porque, a nuestro criterio, esta representación de brujas tiene que ver con el miedo a lo desconocido, al poder de esos misterios: la capacidad de engendrar una vida, la capacidad de interrumpirla, el proceso de la menstruación, que inclusive en la actualidad todavía es un tema tabú. El miedo a este poder deriva en creaciones míticas de mujeres monstruosas, mujeres incomprensibles, que no hay cómo satisfacer ni apaciguar. A partir de ahí es que también planteamos el tema del aborto, los mandatos de belleza sobre nuestros cuerpos y la problemática de la violencia de género".

Los miedos, los tabúes, la opresión histórica de las mujeres son parte de este relato de cuerpos femeninos en movimiento, que no se conforman con los mandatos, sino que los escarban, meten el dedo en esas heridas ancestrales, la revuelven para cocinar otra historia: de poder, de empoderamiento, pero también de venganza.

"Este proyecto es parte de un proceso de creación colectiva, en el que las participantes pusieron mucho de su creatividad. A medida que fuimos investigando e indagando en nuestras propias historias, nos fuimos afectando con los temas que también nos atravesaron personal e íntimamente. Eso también es parte del proceso y del resultado. La idea fue llevar al cuerpo todo lo que surgió, y nos llevó a exponerlo como territorio artístico, no como objeto, como siempre se expone el cuerpo de la mujer. Esto trajo también fuertes desafíos en las propias intérpretes, porque si bien nos pensamos, nos debatimos y nos cuestionamos sobre los mandatos que nos atraviesan, están tan inscriptos en nuestros cuerpos que a la hora de llevarlo a la acción también nos ofrece resistencias", concluye la directora de la obra.

Iyami, mi madre integra estímulos dancísticos y de la representación teatral con un conjunto de elementos visuales, sonoros y lumínicos. La dinámica del montaje escenográfico potencia los diferentes climas que habitan la obra. Junto con el vestuario, elaborado a partir de la recopilación y reutilización de materiales de descarte, refuerza el concepto de mutación de lo existente en algo nuevo, la idea de un movimiento que habita y transforma las ideas, las cosas y los seres.

*"Iyami, mi madre" se presenta los domingos 2, 9, 16, 23 y 30 de septiembre en Espacio Cultural Urbano, Acevedo 460.

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