"Ya no se puede currar más con la marginalidad"

Placeres

Franco Tirri, el Chiqui de Okupas, presenta un ciclo de cine dedicado a películas de culto. El recuerdo de la serie que cambió la forma de hacer televisión y su opinión de "El Marginal" y El Ángel".

En la memoria popular Franco Tirri es conocido por su rol de Chiqui en Okupas (2000), la serie de Bruno Stagnaro que significó un punto de inflexión en la televisión argentina. Sin embargo, el actor tiene una faceta menos conocida como director, guionista y programador. El pasado jueves, Tirri dio el puntapié inicial de "De Culto Oculto", un ciclo de cine "de directores argentinos de las más variada índole; de distintos momentos históricos, políticos, culturales, artísticos", asegura el realizador.

Luego del estreno con "Tiro de gracia" (1969), de Ricardo Becher, este jueves 20 será el turno de Dromómanos (2013), el filme de Luis Ortega. "Es un hermano de la vida. Dromómanos es su mejor película porque tiene la estética que le gusta a él. Sus propuestas tienen que ver más con cámara en mano, sonido directo y calle", asegura Tirri. Y ante la consulta de qué opinión le merece "El Ángel" (la película más exitosa del año), el realizador asegura que Ortega "la hizo porque necesitaba un éxito en su carrera".

El ciclo, que se lleva a cabo durante siete jueves seguidos en el Centro Cultural Freire, está integrado por las películas mencionadas y "The Players vs Ángeles caídos" (1969), de Alberto Fisherman (se proyecta el 27/9); "Picado Fino" (1992), de Estaban Sapir (4/10); "Invasión" (1969), de Hugo Santiago (11/10); "Diapasón" (1986), de Jorge Polaco (18/10); y "Heterofobia" (2015), de Gregorio Anchou (25/10).

Periodista: ¿Qué te une a las otras películas que forman parte del ciclo?
Franco Tirri: Son películas que fueron emblemáticas. Maestros míos. De Polaco fui meritorio en muchas de sus películas porque mis viejos eran muy amigos de él. Recuerdo haber ido al estreno de "Diapasón" en el 86, cuando tenía 16 años. "Ángeles caídos" fue el único guion que hicieron Bioy Casares y Borges. La película es una locura. "Picado Fino" se termina de hacer a fines del 92 y es como un filme referente de cine argentino. Para la mayoría, "Pizza, birra y faso" es la referencia oficial del nuevo cine argentino. Pero la película de Sapir es la que empezó con esta cuestión de género.

P.: Como parte del cine arte, ¿hay algo que te atrape del comercial?
F.T.: Rescato cierto cine de estructura clásica y de estructura de producción compleja como puede ser "Tiempo de valientes" o "Nueve Reinas". La Cordillera está muy bien hecha. Pero el problema es que nosotros tenemos un espacio reducido. No hay circuito, ni subsidios para el cine arte. No había antes y ahora mucho menos. No te becan nada.

P.: ¿Cómo se subsiste en esa idea?
F.T.: Lo importante hoy es lo autogestivo y lo interrelacional. No importa lo político, hay que aunar porque ya hay demasiada división. Poder apoyarse en lo colectivo es clave.

P.: Ya pasaron casi 20 años del papel de Chiqui en Okupas. ¿Cómo lo vivís a la distancia?-Chiqui.
F.T.: Convivo con expectativas de que cuando se cumplan los 20 años podamos hacer algo con la gente. Fue una serie que quedó en lo marginal. No está en Netflix. Ahora estoy escribiendo unos textos que se llaman "El Okupas que vivimos". Son reflexiones, crónicas de filmación. Pasaron cosas increíbles. Fue una experiencia que está en lo más profundo de mi ser.

P.: Primero Okupas, luego Tumberos y otras series. ¿Viste el Marginal? ¿Qué te pareció?
F.T.: Capaz que si le ponen un buen equipo de guionistas y el director es bueno...pero ya no se puede currar más con la marginalidad. Pero ya es demasiado. La gente ya se pudre. Si tenés que hacer una serie actual tenés que hacer a tipos saliendo con ametralladores. Todo lo que pasaba hace 20 años atrás ahora es muy inocente.

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