Comentarios políticos de este fin de semana
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Cristina de Kirchner
«La Nación».
VAN DER KOOY, EDUARDO.
«Clarín».
El columnista titula la composición de ayer «Los Kirchner prefieren seguir así». Reseña el cambio de actitud de la sociedad desde que los números de la economía en lugar de sorprender, preocupan.
Como ejemplo de que Cristina de Kirchner no va a cambiar el rumbo, pone el caso de Guillermo Moreno, que sigue firme al frente de la Secretaría de Comercio y sigue manipulando el INDEC. Esta situación, según Van der Kooy, le fue quitando protagonismo al jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien debió conformarse con que se cumplan en grageas algunas de sus sugerencias, como reducir el nivel de subsidios.
Massa, que piensa junto a los ministros más lógicos del gobierno que la Argentina debería normalizar su situación externa, debió desmentir que se vaya a pagar la deuda al Club de París y que se haga un trato con los tenedores de bonos que quedaron fuera del canje. Según Van der Kooy, el matrimonio presidencial no quiere negociar estas deudas porque no es el momento propicio, porque «sería trasuntar debilidad en el instante en que se arrojan enigmas sobre la economía».
«La cuestión de las apariencias es un trauma para el matrimonio, pero otro trauma es su vinculación con el mundo», agrega.
A continuación enumera los déficit de la Argentina en su relación con el mundo, del cual el más preocupante es la indiferencia que hay hacia la Argentina cuando se habla de Latinoamérica.
El analista descree que haya cambios. «Ocurre otra vez algo conocido en la trayectoria de los Kirchner, incluso en Santa Cruz. Oculto en un discurso de formato reformista anida en ambos un concepto bien conservador de la práctica política».
La conclusión del columnista es que mantendrán el maquillaje en el INDEC, apuntando hacia las elecciones de 2009. «Kirchner dejó su gobierno con un balance de cosas que hizo bien y otras mal.
Cristina enfrenta, en cambio, el riesgo de ser valorada en el futuro sólo por todo aquello que no se anima a hacer», concluye.
GRONDONA, MARIANO.
«La Nación».
Esta semana el tema en el que coincidieron los analistas políticos es que el matrimonio Kirchner no va a cambiar el rumbo. Hace tiempo que la función presidencial dejó de ser identificada con la figura de Cristina de Kirchner.
Para Mariano Grondona, en su columna de «La Nación», el cambio que han hecho es «táctico», no «estratégico». Para el analista la meta de los Kirchner sigue siendo «obtener sobre los argentinos un poder total sin plazos en virtud de reelecciones sucesivas».
Como contrafigura, Grondona señala al demócrata Barack Obama con su consigna «hay que cambiar ya». «Obama pretende encarnar el poderoso deseo de cambios que hoy experimentan los norteamericanos».
El columnista indica que siendo los Kirchner «cortoplacistas» el objetivo es «ganar la elección intermedia de 2009, particularmente en la provincia de Buenos Aires» para preparar el camino a 2001.
La nota no tiene más datos relevantes. Al final Grondona opina que en las próximas elecciones la competencia no será partidaria sino «la lucha por un principio frente al cual el poder, que hasta ayer parecía inconmovible, podría demostrar finalmente lo que es en verdad: una burbuja salida de la crisis terminal de 2001, a punto de revelar su inconsistencia».




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