Congreso a extraordinarias: preparan combo de emergencia económica y social (piqueteros)

Política

El presidente de Diputados, Sergio Massa, y el jefe del oficialismo en la Cámara baja, Máximo Kirchner, ya informaron agenda para el martes y el miércoles próximos a la oposición.

La “mecha corta” que deslizó Juan Grabois hace más de un mes podría alargarse en las próximas semanas, tras la convocatoria a sesiones extraordinarias que realizará el Gobierno kirchnerista para votar la emergencia social, ley que impulsó el macrismo en 2016 vía Nicolás Massot y la exministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, que significó un festín de al menos $25.000 millones para piqueteros papales. El combo, además, trae otra noticia peor: el regreso de la emergencia económica con la que el Ejecutivo buscará, junto a la prórroga del Presupuesto del corriente año, mover a gusto las riendas de los gastos y juguetear tributos desde 2020.

Como si fuera poco, el kirchnerismo también planteará votar una emergencia sanitaria que se vence a fines de año y fue sancionada, a fines de 2017, dentro del Presupuesto 2018. Al conocer las intenciones oficialistas y acusaciones sobre brotes de enfermedades -reforzadas anteayer por Alberto Fernández en plena Asamblea Legislativa- o falta de medicamentos, el ahora opositor radicalismo convocó al exsecretario de Salud Adolfo Rubinstein para interiorizarse. Según pudo saber Ámbito Financiero, el exfuncionario dejó claro que “lejos se está” de esa situación y repartió información para contrarrestar al Frente de Todos.

La convocatoria a sesiones extraordinarias -los kirchneristas de Casa Rosada y del Congreso prometieron blanquear la llamada hoy, en el Boletín Oficial- comenzó muy laxa desde la mañana de ayer tras las pocas precisiones que dio el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Por la tarde, el presidente de Diputados y ahora K, Sergio Massa, y el jefe del bloque oficialista, Máximo Kirchner, se reunieron con titulares de bancadas opositoras -como por ejemplo, el radical Mario Negri- y contaron la agenda que buscará el Ejecutivo.

Para contar con los votos necesarios para la emergencia económica, el kirchnerismo está dispuesto a frenar el consenso fiscal logrado por el macrismo a fines del caótico 2017 -el año pasado se retocó el pacto, claro está, siempre en contra de los contribuyentes- para poder aumentar impuestos locales como Ingresos Brutos y Sellos. Si de votos se trata, ayer se decidió posponer la jura de reemplazos de legisladores que se fueron hacia gobiernos nacional, provinciales o municipales. Se realizaría recién durante la mañana del miércoles próximo y se espera que los casos judicializados por debates sobre ley de género queden disipados.

Un día antes, y ya en período extraordinario, las comisiones de Presupuesto y Hacienda -no llegaría a jurar el K Carlos Heller, por lo que otra persona ocuparía la presidencia ese día- y de Legislación General buscarán dictaminar las tres iniciativas para tratarlas durante la tarde del miércoles o, en su defecto, desde el mediodía del jueves próximo. Bajo ese panorama, por ahora atado con alambres, el Senado estaría en condiciones de tratar el paquete antes de fin de año.

Las pocas precisiones desde el kirchnerismo ejecutivo y legislativo sembraron dudas con respecto a qué pasará en enero. Desde el bloque del Frente de Todos aseguraron a este diario que se impartió la orden a los legisladores de suspender cualquier tipo de vacaciones o retiro hasta el 20 de enero próximo. Sin embargo, Massa sugirió que recién desde ese día se reactivaría el trabajo en sesiones extraordinarias.

Anoche, el flamante ministro de Economía, Martín Guzmán, al ser consultado sobre las promesas de aumentos jubilatorios realizadas por Alberto Fernández, dijo que las mejoras formarán parte de un proyecto de “solidaridad y reactivación productiva” a tratarse en extraordinarias, aunque desde Casa Rosada y el Legislativo no hubo noticias sobre este asunto.

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