Cristina adelanta agenda: medio ambiente

Política

Néstor y Cristina Kirchner recibieron ayer a las delegaciones extranjeras que vinieron al país a saludarlos, clamando un mayor respeto al medio ambiente y el regreso del mundo multipolar. Así hablaron ambos durante la cena de recepción de los enviados extranjeros, en el remozado a nuevo y reluciente Palacio San Martín.

Primero fue el todavía presidente, quien brindó por «el regreso del mundo multipolar»; y luego fue Cristina de Kirchner la que avanzó en el concepto clamando por «la multipolaridad y el equilibrio perdido». Los dos hicieron así, sin menciones específicas, al poder de los Estados Unidos, y al regreso de la era de la bipolaridad que cayó a fines de los años 80, cuando los movimientos del Tercer Mundo tenían cierta importancia. Este mensaje, y el pedido de liberación de Ingrid Betancourt y la confirmación de la colaboración de la Argentina en el caso fueron los ejes de los discursos con los que Néstor y Cristina Kirchner saludaron a las delegaciones visitantes.

La recepción en el Palacio San Martín comenzó con más de una hora de retraso y con visibles diferencias en el trato entre los amigos y los Estados con los que el patagónico eligió mantener una distante relación. Así, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Evo Morales y Rafael Correa, entre otros, recibieron grandes abrazos; mientras que la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Eliane Chao, y el británico Bob Blizzard recibieron la fría mano de Néstor Kirchner como máximo saludo.

  • Retraso

    El matrimonio presidencial debía estar en el Palacio San Martín a las 21. Sin embargo, el lanzamiento del Banco del Sur, el último acto de gobierno de Néstor Kirchner en la Casa de Gobierno, retrasó interminablemente la apertura de las puertas del edificio para recibir a las delegaciones internacionales.

    La llegada se demoró hasta las 22.13, y Cristina de Kirchner apareció con un look totalmente renovado. En lugar del tono ocre y el pelo suelto que eligió para el acto de lanzamiento del Banco del Sur, para la recepción diplomática de la noche cambió por un impactante negro con leve escote cuadrado con encaje, acompañado por una pashmina violeta. El cabello, recogido con un rebelde mechón que caía sobre su ojo izquierdo, todo con un maquillaje sobrio al igual que sus joyas.

    Hasta ese momento, fue importante la logística que cada responsable de las delegaciones extranjeras, en su mayoría los embajadores en Buenos Aires, tuvo que desplegar para mantener alerta a la persona que saludaría al matrimonio. Celulares mediante, los enviados de cada país permanecían atentos en los lobbys de los hoteles, en las embajadas cercanas a la Cancillería o circulando en los alrededores de Retiro y la Recoleta, esperando que Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Cristina de Kirchner dieran los últimos hurras a la creación del Banco del Sur. A las 21.44, los representantes que las delegaciones tenían dentro de la Cancillería, y que seguían los discursos desde pequeñas pantallas de televisión, llamaron a los enviados especiales para que comenzaran lentamente a dirigirse hacia el Palacio.

    Así se cruzaron en la puerta Hugo Moyano con Estela de Carlotto, y Daniel Scioli con Daniel Filmus. Todos, sin distinción, eran saludados por el anfitrión, Jorge Taiana, que personalmente recibió al matrimonio presidencial. Entre otros, también estuvieron en el San Martín el colombiano Alvaro Uribe; el primer ministro francés, François Fillon; el príncipe de España, Felipe de Borbón; el director gerente del FMI Dominique Strauss-Kahn; y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

    El menú elegido para agasajar a las delegaciones se concentró en clásicos argentinos: terrina de centollas, habas y arvejas de entrada, ojo de lomo con crocante de papas, delicias de dulce de leche y vino Malbec.
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