Alberto Fernández decretó cuarentena total hasta el 31-M y promete duras sanciones

Política

La medida se venía anticipando desde la reunión del miércoles que tuvo el Presidente con la oposición. Ayer con gobernadores terminó de analizar la situación y lograr absoluto apoyo político. No podrá haber traslados. Excepciones para compra de insumos y fabricación de alimentos y bienes estratégicos.

“En 14 días sabremos si la gente esta infectada o no”, con esa frase Alberto Fernández dejó establecido cuál sería el tono de la cuarentena obligatoria que dispuso ayer a través de un DNU.

El Presidente venía de reunirse con casi todos los gobernadores a los que se les pintó un panorama de la situación de la pandemia en el país y las medidas que se iban a tomar. Logró allí el apoyó político total, incluyendo a Horacio Rodríguez Larreta, que tomó un centralidad absoluta en el trato con el Gobierno durante esta crisis, Axel Kicillof o Gerardo Morales, entre otros gobernadores de distintos colores. De hecho fue Rodríguez Larreta quien pidió la palabra en la reunión y explicó: “Apoyamos la medida 100x100”.

Con un claro tono de fastidio el presidente explicó: “Dimos asuetos administrativos, promovimos teletrabajo, promovimos a empresas que dieran asuetos, sin embargo seguimos teniendo gente en la calle, irresponsables”, explicó.

Fue entonces cuando anunció que había firmado un DNU con vigencia a partir de las cero horas de hoy disponiendo el “aislamiento social preventivo y obligatorio”.

“Nadie puede moverse de su residencia, todos tienen que quedarse en su casa” dijo.

Explicó entonces el alcance de las medidas:

A partir de las 0 de hoy todos los argentinos deberán someterse a aislamiento social preventivo y obligatorio: “todos tienen que quedarse en sus casas”.

La medida se prolongará hasta las 24 horas del 31 de marzo.

Se adelanta el feriado del 2 de abril al 31 de marzo; el 30 de marzo será feriado puente.

Los negocios de cercanía se mantendrán abiertos: se podrán hacer compras de alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad.

Prefectura, gendarmería, policía federal y policías provinciales controlaran quienes transitan las calles.

Quien no pueda justificar la permanencia en la calle será sometido al Código Penal.

Están exceptuadas del resguardo: conducción de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales; sanidad, fuerzas de seguridad y armadas; trabajadores en la producción de alimentos, fármacos; petróleo, refinerías, etc.

Se conformará un gabinete federal que vaya atendiendo el problema de la pandemia y las cuestiones ligadas a la economía.

Se dictarán normas para aliviar la situación de los monotributistas y de la economía no formal.

En la reunión con gobernadores hubo de todo. Uno de los ejes de las diferentes miradas de los gobernadores, ayer junto Alberto F. se posó sobre la extensión de la obligatoriedad del aislamiento, con miradas más duras y más flexibles.

Unos, inclinados por extender feriados de alguna manera, imponiendo la permanencia en domicilios solo hasta fin de mes.

Otros, proponiendo la cuarentena obligatoria hasta mediados de abril. Ninguna de las dos propuesta, a pesar de los fundamentos variados y sostenibles de los mandatarios provinciales y el jefe de Gobierno porteño, podía por momentos marcar con exactitud qué podrá cambiar cuando concluya el aislamiento teniendo en cuenta que se calculaba ayer que el pico de los casos de infectados se daría en las primeras semana de abril. Por eso quedó la de si, se ampliará en ese momento el aislamiento de acuerdo al impacto que tenga en aplanar la curva de casos para atenuar la atención de los enfermos y prevenir que no colapse el sistema de salud. Es decir, también hubo distintos puntos de vista sobre cuándo ocurrirá el “pico” de casos de infectados con coronavirus.

Otra de las preocupaciones en la extensa mesa, fue la de medidas que acierten en hacer entender a la población que no se tratará de días de vacaciones ni de ocio, ante la experiencia, ayer mismo, de caravanas de automovilistas dirigiéndose a la costa, con controles que inclusive detectaron enfermos que debieron ser escoltados por fuerzas de seguridad para que regresen a sus domicilios.

Los gobernadores comenzaron a llegar a la tarde a Olivos. Entre los primeros en ingresar a la residencia estuvieron Horacio Rodríguez Larreta, Arabella Carreras (Río Negro), Gerardo Morales (Jujuy), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Sergio Ziliotto (La Pampa), Omar Perotti (Santa Fe), Mariano Arcioni (Chubut) y Gildo Insfrán (Formosa).

También arribaron Juan Manzur (Tucumán), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Gustavo Valdés (Corrientes), Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Sáenz (Sala), y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).

No llegó Rodolfo Suarez, mandatario de Mendoza, que presenciaba el encuentro a través de una teleconferencia, como también lo harían el mandatario de Tierra del Fuego, Gustavo Melella y su par de Catamarca, Raúl Jalil, quien se encuentra en cuarentena. Junto al Presidente también estaban Martín Guzmán, Ginés González García, y otros funcionarios del gabinete. Entre otros, Cecilia Todesca, la secretaria de Provincias, Silvina Batakis, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, y la secretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra.

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