13 de septiembre 2001 - 00:00

Elecciones de octubre: Duhalde dejó "fuera de campaña" a Ruckauf

Buenos Aires - Eduardo Duhalde desterró a Carlos Ruckauf de la campaña electoral bonaerense para evitar que la desordenada gestión de su sucesor lo dañe en las urnas y monopolizar el seguro triunfo peronista en Buenos Aires.

Son motivos distintos pero encadenados. Por un lado, la crisis provincial castigó duro al gobernador y le arrebató entre 10 y 15 puntos de imagen positiva, el principal capital que hasta hace poco exhibía Ruckauf.

• Encuestas

Duhalde, aunque lleva una amplia diferencia en las encuestas -que muestran tercero a Raúl Alfonsín detrás de Luis Farinello-no quiere correr riesgos sacándose fotos con el gobernador. Por el otro, Duhalde desalojó a Ruckauf con el preciso objetivo de, en la noche del 14 de octubre, acaparar solo la cantada victoria del PJ en la provincia.

Al lunes siguiente, dueño exclusivo del triunfo, aterrizará en La Plata y pasará por caja a pedir más despachos en el gobierno como antesala del retorno anticipado al poder bonaerense (ver nota de tapa). La exclusión de la campaña no fue un pedido frontal. Casi partenal, el candidato empujó a Ruckauf a bajarse de las tablas al menos hasta nuevo aviso.

«Carlos vos tenés que quedar al margen de la campaña y mostrar que lo único que te interesa es gobernar la provincia», lo asesoró por teléfono el lunes antes de entrar en Tigre a una cumbre del PJ.

• Aviso tardío

«Es lo que había pensado, Eduardo» mintió Ruckauf que, a pesar de las promesas duhaldistas de no reincidir como aspirante presidencial, siempre rumia ese pánico.

Fue un aviso tardío. El ex gobernador montó su comando en un segundo piso de Avenida de Mayo y convocó a colaboradores sin esperar ni pedir sugerencias a su sucesor.

En esas oficinas, junto a Jorge Remes para vocero económico, Mabel Müller -escolta al Senado-, Telmo Pérez, José Pampuro, Baldomero «Cacho» Alvarez y Luis Verdi como amanuense.

Y la esposa, «Chiche», que no insiste como diputada para no saturar con la fórmula Duhalde-Duhalde, se convirtió en jefe de campaña: lleva la agenda y atiende los llamados al candidato.

Salvo el gobernador, por vía telefónica o en las aisladas citas personales, ningún ruckaufista puede hurgar ni intervenir en los apuntes proselitistas de Duhalde.

• Diputados

No entra ni siquiera el ministro de Justicia, Jorge Casanovas, que segundo para diputado nacional es el único hombre del gobernador en sitios relevantes.

Menos aún los otros ruckaufistas puros que figuran en la lista: Agustín Coto, hoy director del Banco Provincia, y Ricardo Rapetti, asesor y amigo personal del gobernador.

Pero no sólo el jefe del PJ excluyó a Ruckauf de los afiches. Varios intendentes y caciques del conurbano también borraron la palabra Ruckauf de su diccionario de campaña.

«En el '99 nos instalamos por Ruckauf. Nos apilamos atrás de él y fue un negocio. Como las punto com ese negocio quebró», dijo un ilustrado dirigente del norte del Gran Buenos Aires.

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