Gobierno impulsó la despenalización de las calumnias e injurias contra los periodistas
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Al respecto, indicó: "Quiero de esta manera, garantizar aún más [la libertad], -y repitió- aún más, porque dudo que haya habido alguna etapa en la vida institucional de este país en la que se haya podido hablar con mayor libertad que en la etapa que me ha tocado a mí en la República Argentina".
La jefa de Estado, dirigiéndose a las autoridades de la CIDH dijo "hace 30 años tuvieron que venir porque no había justicia ni libertad de expresión, vienen a una país donde la libertad de expresión y prensa es más absoluta que nunca".
La iniciativa respecto de la figura de calumnias e injurias, se remite a la sentencia contra el gobierno argentino dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instándolo a "dejar sin efecto en un plazo de seis meses" la condena penal impuesta al periodista Eduardo Kimel, quien critió la actuación del ex juez Guillermo Rivarola en la investigación de la denominada "masacre de los palotinos".
La idea es derogar del Código Penal el título de los "delitos contra el honor", en lo que refiere a los periodistas, que tienen penas de prisión y multas.
Según la definición jurídica, se entiende por calumnia "la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad", mientras que injuria es la "acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación".
Del acto participaron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el canciller, Jorge Taiana; y el ministro de Justicia, Julio Alak; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde; y la titular de la CIDH, Luz Patria Mejía.



