Fernando de la Rúa inició ayer la jornada desayunando con un grupo de rabinos a los que brindó sus saludos por Pesaj, la Pascua judía. Con un mensaje de fe, el Presidente les dijo a los religiosos que es importante « una sociedad pluralista, donde cada uno pueda tocar su instrumento en la orquesta de Dios, para que el país salga adelante».
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En respuesta, los rabinos le expresaron su deseo de que las pascuas judías y cristianas sean «una oportunidad para revisar nuestras acciones para poder construir una Argentina más justa y solidaria».
Mario Rojzman, uno de los asistentes al encuentro que tuvo lugar en la Casa Rosada, explicó que la conversación se centró en la preocupación por los temas sociales. « Dios necesita de socios para que construyan su mensaje en esta tierra», dijo el rabino y aseguró que por tratarse de una celebración « en esta oportunidad» no hablaron con De la Rúa sobre el atentado a la sede de la AMIA en la Capital, ocurrido en julio de 1994, aunque destacó que el Presidente « sabe que la comunidad judía no va a cesar en su pedido de justicia». Además de Rojzman, los rabinos Armando Skorka, Rubén Saferstein, Marguit Baurnatz, Darío Feiguin, Felipe Yafe, Carlos Levín y Sergio Bergman participaron del desayuno.
«Un colega decía que lo que no puede faltar en ninguna casa argentina no solamente es pan, sino aunque sea el pan de la pobreza, pero pan al fin», dijo Rojzman.
Después De la Rúa participó en una misa por la celebración de la Semana Santa que termina el domingo próximo con la Pascua, y destacó la «fe compartida que compromete a hacer realidad en cada argentino la paz y la esperanza».
La misa fue celebrada, en el Salón Colón de la Casa de Gobierno, por el capellán Alfredo Estraviz, quien durante la ceremonia impartió la bendición al Presidente y a la totalidad de los empleados de la Rosada.
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