¿Otro periodista se queda sin aire en TV?

Política

«El domingo no sé si voy al canal», dijo ayer a este diario Marcelo Longobardi frente a la compleja situación de su ciclo dominical «Fuego cruzado», que conduce junto con Alfredo Leuco en «América». Ya habían hecho el chiste en el capítulo inaugural hace cuatro meses: «¿Cuánto duraremos al aire Alfredo? La última vez que estuvimos en TV fue debut y despedida». 

Hace dos semanas Longobardi invitó al senador Jorge Capitanich a su programa y se tensaron los ánimos en relación con el tema de los superpoderes. Luego, los conductores del programa recibieron el pedido expreso de Román Lejtman, responsable del área periodística de «América», para que Longobardi le pidiera disculpas al senador -el mismo que dice y firma que el jefe de Gabinete «no tendría superpoderes»- reclamo que no aceptó Longobardi y casi significa su no salida al aire el último domingo.

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    Pero intervino uno de los propietarios de «América» y Longobardi volvió a conducir el programa. Aunque el episodio de poder no se zanjó, la pelea sigue, con Lejtman de vacaciones, quien desde el exterior conversó con este diario: «Puedo aseverar que nadie en el gobierno presiona a 'América' y por ende no existen presiones a periodistas. Desde Alfonsín a la fecha vengo recibiendo llamados para intercambiar ideas y opiniones.

    Me han llamado Trócoli, Corach, Béliz, Storani, Colombo, Aníbal Fernández, Duhalde, etc., porque al poner al aire una información puede ocurrir que alguien llame para hacer su descargo. Eso está en el juego del periodismo en democracia. Desde que entré al canal impuse la frase 'Hagan periodismo', por ende 'América' no recibe presiones. El que quiera ver 'Fuego cruzado' que encienda el televisor el domingo a las 23 que verá a Leuco y Longobardi». No negó la versión de Longobardi sobre el pedido de disculpas a Capitanich.

    Si bien Longobardi reconoció que la producción está trabajando como siempre, expresó que en este contexto adverso duda aún si irá. Varios creen que las presiones del gobierno a canales convierten a los periodistas en territorio de negociación. A modo de intercambio de gentilezas, de acceder el gobierno a pedidos de las emisoras, exige la calma de voces disidentes y rebeldes. Pasó con Víctor Hugo Morales que fue borrado de «Canal 7», ¿seguirá con Longobardi y su «Fuego cruzado»?
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