Poco serio II

Política

Que una poco conocida diputada como Nora Noemí César (de La Plata) presente un proyecto de ley no sería noticia para destacar. Ahora, si es muy allegada a Cristina Kirchner ya hay que abrir más los ojos. Y sobre todo abrir también la boca con asombro porque la citada legisladora presentó un proyecto capaz de motivar decenas de conjeturas. La César quiere que una ley eleve de 30% actual a 50% la obligatoriedad de los cargos electivos para mujeres. Su proyecto tiene otro peculiar agregado: inclusive la mitad obligatoria debe comprender las fórmulas de gobernadores... y la fórmula presidencial. La mujer, obviamente, no puede ser discriminada, pero es poco serio un país que obligue a Cuota Hilton política. Michelle Bachelet, presidenta de Chile, designó a mujeres en la mitad de su gabinete. Pero no por obligación sino porque encontró meritorias. Aquí Juan Perón e Isabel Perón lanzaron y triunfaron con una fórmula mixta. Y ya en 1952 hubiera podido ser Juan Perón-Eva Perón. O sea, nada lo impide, pero estamos en época en que todo quiere imponerse con prepotencia. Poco serio.

Nora Noemí César, abogada y diputada nacional, sorprendió en julio de 2004 cuando apareció, como un espejismo, en la boleta del kirchnerismo para el Congreso, como delegada por La Plata, ciudad donde se crió junto a Cristina Fernández, su amiga en la adolescencia.

Sin pergaminos políticos -dato que puede ser bueno o malo, según cómo se mire-, César forma parte del colectivo que recibió cargos en el gobierno o butacas en el Congreso por el hecho ( tampoco esconde esto una valoración) de ser amigos/as de los Kirchner.

Una «cristinista» dentro del «Planeta K» -¿cabe preguntarse si el cristinismo es una manifestación del kirchnerismo o, por el contrario, es una entidad ajena a éste?-, la diputada acaba de presentar un proyecto que parece digitado para que Cristina sea, cuanto menos, «vice» en 2007. Tolosana -por la localidad de Tolosa- como la primera dama, César ingresó el jueves en Diputados una iniciativa para retocar el artículo 60 del Código Nacional Electoral, para establecerque 50% de los cargos electivos debe ser ocupado por mujeres.

Es decir: el cupo femenino no sólo valdría para diputados, senadores y concejales, sino también para gobernador y vice, y especialmente, para la fórmula presidencial.

En ese aspecto, el proyectode la amiga Nora parece querer profetizar el destino de Cristina para que, como mínimo, ocupe un lugar en la fórmula presidencial de 2007. Otro detalle del texto ingresado el jueves 20 de abril, bajo el expediente 1830-D-2006, es que César reclama no sólo la mitad de los cargos, sino que éstos se ordenen alternadamente para que a ningún «vivo» se le ocurra enviar a las damas al fondo de la boleta a sufrir el decimal.

A juzgar por cómo se presenta Nora César ante sus pares, a quienes les dice que sólo acata «órdenes emanadas por Cristina y por el Presidente», debería interpretarse que esa reforma fue, como mínimo, puesta a consideración del matrimonio Kirchner.

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