Quebracho amenaza con escraches, pero después

Política

Activistas de Quebracho amenazan con volver a la modalidad del escrache, pero lo harán en cámara lenta. Será después de que se aplaque el conflicto que el gobierno mantiene con el sector agropecuario por la implementación de las retenciones móviles, cuando se movilicen a las oficinas pejotistas de Puerto Madero, a los domicilios del ministro de Justicia, Aníbal Fernández y del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

«No estamos ni de un lado ni del otro. Vamos a esperar hasta que se ablande el conflictoy recién después haremosalgo similar a lo que hicimos hace dos semanas, frente al domicilio del ministro de Economía, Carlos Fernández», sostuvo ante este diario el líder de esa agrupación, Fernando Esteche.

La idea de los activistas de izquierda es remarcar todos los problemas actuales por los que está atravesando el país, «y de los cuales el gobierno no habla».

Debido a los antecedentes violentos de esta organización no se descarta que pueda haber incidentes, más teniendo en cuenta que en los últimos escraches a funcionarios y ex funcionarios de gobierno hubo decenas de policías que impidieron con los vallados ya característicos que los manifestantes se acercaran a destino.

Hace dos semanas, grupos piqueteros del Frente de Izquierda, del cual es parte Quebracho, habían ido al barrio de Bernal, partido de Quilmes, para protestar en la casa del economista Fernández contra la pobreza, la indigencia, el hambre y la inflación.

Como no quieren involucrarse demasiado en el conflicto que mantiene en vilo al país desde hace más de tres meses -según Esteche-, esperarán recién hasta después del 26 de junio para comenzar de vuelta con la ronda de escraches.

En esa fecha, se cumplen seis años de las muertes de los piqueteros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en el Puente Pueyrredón, bajo el gobierno de Eduardo Duhalde, mientras protestaban por aumentos de los planes sociales. Allí estarán presentes todo tipo de piqueteros para seguir recordando a las víctimas de la represión policial.

En cuanto a los escraches programados en contra del ex presidente y los ministros, la modalidad será igual a la que tuvo lugar en la casa de Fernández: habrá olla popular, pan, guiso y mucho cántico en contra del gobierno.

Señalarán también las responsabilidades que tiene el kirchnerismo en torno del desabastecimiento que en algunos de los supermercados del conurbano y Capital ya se está haciendo sentir.

«Todo este problema con el agro es para tapar lo que verdaderamente sucede en el país, ya sea desde la inflación, la indigencia y la falta de educación», disparó otro de los dirigentes de esa violenta organización, Raúl Esteche.

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