Economía

Por falta de pesos, el blue bajó 10%, a $67 (brecha cayó al 5,6%)

El dólar avanzó ligeramente a $63,42, con ventas de bancos oficiales por u$s100 M. Volumen negociado en el MULC sigue planchado (u$s243 M).

Condicionado por una marcada falta de liquidez de pesos, lo que forzó a los inversores a tener que desprenderse de dólares, el blue se derrumbó ayer $7, hasta los $67, en medio de un reacomodamiento del mercado tras las nuevas restricciones cambiarias, y elecciones presidenciales. El billete paralelo, que llegó a marcar un máximo intradiario de $77 el lunes, se hundió casi 10%, con lo que la brecha cambiaria se achicó al 5,6%.

El operador Christian Buteler destacó que “la semana pasada todos se dolarizaron y hoy (por ayer) estuvieron descargando. Entonces eso hizo bajar el precio”. “Pero la lógica indica que si vos pasás de un cepo de u$s10.000 a u$s200, el blue tendría que subir, no bajar. Creo que esta caída es temporal hasta que se vuelva a ordenar todo el mercado nuevamente”, añadió.

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En el segundo día del cepo hard, el dólar cedió tres centavos, a $63,42, pese a las compras por u$s100 millones de entidades oficiales. En sintonía, el mayorista cedió tres centavos, a $53,47, en una jornada con bajo volumen (u$s243,7 millones), donde la moneda operó con tendencia débil y sostenida por compras de bancos oficiales. El moderado monto de negocios refleja el efecto del acentuado control de cambios instalado desde el inicio de la semana pasada. “Con el cepo y las restricciones operativas funcionando a pleno, los precios del dólar volvieron a retroceder en un escenario de escasa demanda”, destacó el analista Gustavo Quintana. Añadió que “las compras oficiales fueron nuevamente el factor que explicó la suave caída de la cotización y el escaso movimiento registrado durante la rueda”.

En los mercados financieros, por su parte, también se registraron fuertes caídas. El contado con liquidación retrocedió $5,83 (-7,1%), a $75,70, por lo que la brecha con el mayorista se redujo al 27,3%. En tanto, el dólar MEP perdió $4,05 (-2,9%) a $72,99, llevando al spread con la cotización en el MULC a ubicarse en el 22,7%. En el mercado, vincularon sendas bajas de los tipos de cambios implícitos a un clima de mayor calma ante las buenas señales de la transición política y posiblemente a la necesidad de pesos por parte de agentes que estaban muy dolarizados.

El Banco Central dejó sin cambios la tasa de interés de las Leliq, al convalidar un valor promedio de 68,003%. Con este escenario, el total adjudicado de Leliq fue de $153.257 millones sobre vencimientos por $152.135 millones y a partir de esta operatoria se generó una contracción de liquidez de $1.121 millones. Las reservas internacionales del BCRA cayeron otros u$s94 millones, y terminaron en u$s43.308 millones, nuevo mínimo desde enero de 2017.

En el mercado de futuros Rofex, donde se operaron u$s655 millones, un 86% más que el cierre previo. Los plazos más cortos concentraron casi el 80% de los negocios. Los meses de octubre y noviembre terminaron operándose a $59,71 y $64,05, con una tasa del 53,21% y 85,58%, a esos precios finales. “Todas las tasas comenzaron a alejarse de los tres dígitos debido a las grandes bajas sufridas en los precios operados. En términos generales, los plazos sufrieron bajas promedio de más del 5% a partir de diciembre”, destacó ABC Mercado de Cambios.

Por su parte, el S&P Merval cayó nuevamente, afectado por un desplome del contado con liquidación, en pleno reacomodamiento de mercado. El índice bajó 1,9% a 32.544,20 puntos. Las caídas más relevantes las anotaron Galicia (-6,1%), Telecom (-5,8%) y Edenor (-4,8%). Tras el tono más cauteloso durante la primera rueda poselecciones, las más alentadoras señales de la transición política están permitiendo a los activos domésticos ensayar una recuperación, aun cuando los operadores reconocen que la alta volatilidad seguirá vigente.

La caída de la plaza local se explicó esta vez por el marcado retroceso del tipo de cambio implícito ya que los principales ADR de bancos y energéticas se presentaron mucho más firmes (rebotaron hasta 6,4%), bajo un volumen más expandido.

Por su parte, el riesgo-país argentino cedió 57 unidades (-2,48%) a 2.206 puntos básicos, quedando así al borde de los 2.000, en medio de un repunte de los principales bonos soberanos, después de varias ruedas consecutivas de cerrar con bajas. No obstante, es fundamental que el indicador extienda su tendencia bajista hacia niveles más cercanos a los de la región.

Los títulos públicos estuvieron más firmes a través de mejoras promedio del 3% en sus cotizaciones en dólares, dado que las castigadas paridades volvieron a activar compras tácticas de operadores a la espera de la reestructuración. Entre los bonos en dólares de corta duration, se destacaron las subas del A020D (+5,5%) y el AY24D (+5,5%). Para los más largos, en tanto, los avances fueron de entre 2% y 5,9% (DICAD). Mientras tanto, la curva de rendimientos se mantiene invertida con mínimos del 10% (PARA) y máximos de hasta 223% para los más cortos (A020).

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