¿Por qué Sandleris baja el piso de la tasa de las Leliq? 

La demanda de pesos aumenta por estas semanas y es por esa razón que Guido Sandleris redujo en 3 puntos el encaje sobre los depósitos a plazo fijo. En criollo: libera pesos al mercado crediticio.

Sueldos, aguinaldos y las vacaciones de invierno. A eso se lo llama “estacionalidad” y es la razón por la cual el Banco Central parece haber “maniobrado” en las últimas horas. La demanda de pesos aumenta por estas semanas y es por esa razón que Guido Sandleris redujo en 3 puntos el encaje sobre los depósitos a plazo fijo. En criollo: libera pesos al mercado crediticio. Esto dejaría sin restricción a unos $ 47.000 millones aproximadamente de las entidades financieras.

El trabajo de pinzas se completa con otra medida que va en el mismo sentido: bajar la tasa que pagará por las Leliq a un 58% anual (piso), lo que significa una caída de 450 puntos básicos o 4,5% desde el 62,5% que había privilegiado como tasa en junio.

Muchos podrían preguntarse entonces si el BCRA decidió finalmente aflojar de su política monetaria “anti-inflacionaria” contractiva. La respuesta es no. Por esa razón, para que el dólar no se escape ante la suposición de que la entidad va a liberar una mayor porción de pesos en el total de la economía, la meta de la Base Monetaria será reducida en agosto, septiembre y octubre, ya que la idea es “compensar” el efecto que provocan las decisiones arriba explicitadas. Ergo, la BM comienza un camino descendente hasta los $ 1.298.000 millones en octubre.

Ante todo, la lectura que parece privilegiarse es la de una actitud cautelosa por parte del BCRA. Un informe de la firma MT Capital sostiene que “el Banco Central es consciente que debe redoblar los esfuerzos por moverse lentamente y sin perder la imagen de jugador cauteloso que ha sabido conseguir en estas últimas semanas”.

En el mercado creen que las elecciones Primarias van a profundizar la lentitud del BCRA de ahora en más para hacer nuevos cambios que puedan generar “efectos indeseados” en la evolución del tipo de cambio. ¿La idea? Desterrar la volatilidad del diccionario del Gobierno.

Para Gastón Vai, analista de MT, “los elementos que se toman en cuenta para avanzar en esta política son la estabilidad del tipo de cambio, la expectativa a un descenso de la inflación y por otro lado el estímulo al consumo con diversos planes asociados”.

En este sentido, después de la marca desinflación del 4,7% de marzo, el IPC comenzó un camino descendente que coincidió con el aval del FMI al BCRA para poder intervenir en el mercado cambiario. Para junio, los analistas consultados han señalado que se espera una marca de 2,6% lo que, de concretarse, arrojaría el tercer mes consecutivo con un IPC en descenso.

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