Empeora seguridad; más secuestros y crímenes

Portada en Ingles

Es peligrosa la magnitud que están tomando los casos de secuestros extorsivos en el país. Y es más preocupante la ausencia de medidas eficaces para prevenirlas. El operativo cerrojo dispuesto hace 50 días tuvo el efecto shock esperado, es decir actuó como disuasivo. Pero pasado el tiempo, la delincuencia volvió a la acción. Ya conoce los lugares donde están las fuerzas de seguridad, saben cómo proceden, horarios y la cantidad de hombres afectados. Por eso ensayan nuevas formas para delinquir, en especial en el conurbano bonaerense. El asesinato de un policía ayer en donde actuaron dos grupos de delincuentes es una muestra elocuente. También lo es el secuestro del sobrino de un empresario automotor que tiene plazo hasta el viernes para pagar rescate. Eso revela una capacidad logística y de información pocas veces vista. O el asalto a un matrimonio en un country de Campana. La violencia tiene tal dimensión que las empresas de seguridad privada han experimentado un explosivo crecimiento que les permite facturar un monto similar al presupuesto que la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura reciben del Estado para funcionar.

Un grave rebrote de inseguridad volvió a registrarse ayer en todo el país con más casos de secuestros extorsivos, asaltos violentos y asesinatos de policías en una escalada de violencia que parece no tener fin. En algunos de los casos se sospecha de bandas organizadas que estarían operando en el conurbano bonaerense.

• Una tensa espera vivían anoche los familiares de Diego Lobeto secuestrado el viernes pasado en Boulogne y por el cual los delincuentes exigieron un fuerte rescate. La Policía sospechaba que los autores pertenecen al desprendimiento de una poderosa superbanda que habría secuestrado a otros empresarios en la década del '70.

Fuentes del caso dijeron que por el momento no hubo una nueva comunicación por parte de los secuestradores, ni tampoco una prueba de vida de la víctima.

«Tómense el tiempo que quieran, el viernes que viene los llamamos, rematen todos los autos y junten la plata», le dijo una voz masculina a uno de los familiares de Lobeto. Uno de los investigadores del caso arriesgó que la banda que secuestró a Lobeto está conformada por expertos y que no son ningunos novatos.

• Profesionalismo

En tal sentido sospechan que pudieron actuar en el rapto del empresario Awada y del rugbier Federico Virasoro. Incluso estiman que se trataría de una organización que operó a fines de la década del '70 y que pudo tener vinculación con el secuestro de empresarios, como Santiago Soldati.

«Seguramente operan en células, con profesionalismo y armamento pesado», dijo una fuente judicial. La Policía no interviene en el caso, cuyas negociaciones están a cargo de los familiares de Lobeto.

• El rebrote de los secuestros también se sintió en el partido bonaerense de Tigre, donde un docente fue secuestrado cuando circulaba en su auto Peugeot 206 por las calles de General Pacheco al establecimiento educativo donde trabaja. La Policía no interviene en el episodio, y las negociaciones las realiza la familia de la víctima.

Voceros policiales confiaron que varios delincuentes cruzaron el auto del profesor, lo secuestraron y se lo llevaron con rumbo desconocido. Luego, los delincuentes se comunicaron con la familia del profesor, de 30 años y también reclamaron un fuerte rescate para liberarlo. De acuerdo con la investigación hubo un solo llamado de los captores y desde entonces no hubo comunicación entre los secuestradores y los familiares. Los investigadores sospechan que el profesor tiene algún familiar acaudalado, y que por esa razón lo secuestraron con la intención de cobrar un rescate importante.

• En La Plata un joven fue hallado maniatado y amordazado y con los ojos vendados en una calle, después de que al menos dos hombres lo secuestraran en el centro de la ciudad.

El hombre sangraba por la nariz y tenía marcas en la cabeza y en el cuerpo de haber sido golpeado con saña, por lo que al rescatarlo y desatarlo cayó desvanecido y fue trasladado al hospital Melchor Romero donde quedó internado.

Antes de desvanecerse, el joven alcanzó a declarar a la Policía que varios hombres lo capturaron al salir de su casa, lo metieron en un coche y lo golpearon para luego abandonarlo sin pedir recate a su familia.

• Ni los barrios cerrados logran escapar de la ola de violencia que impera en el país. Ayer un hombre y su mujer embarazada de seis meses fueron asaltados, esposados y torturados en su casa de un country del partido bonaerense de Campana por dos ladrones que huyeron con mil dólares y 400 pesos que robaron en la vivienda, informaron fuentes de la investigación.

• Amenazas

El asalto se extendió dos horas, y para amedrentar a las víctimas, los delincuentes cortaron el cable de electricidad y amenazaron con picanearlas.

Se investiga si el asalto pudo ocurrir porque los ladrones actuaron con datos aportados por un entregador. En este sentido, la investigación judicial apuntaba a los empleados de la vigilancia privada del country. Una fuente del caso dijo que la empresa de vigilancia fue cambiada en abril pasado.

El episodio ocurrió pasada la 1, en el country El Bosque, ubicado a la altura del kilómetro 65,5 de la Panamericana, al norte del Gran Buenos Aires.

Para ingresar a la casa, los delincuentes engañaron a las víctimas y les dijeron que traían noticias importantes sobre los padres de la mujer que horas antes se habían retirado del country rumbo a Córdoba. En la casa, los ladrones, además de robar mil dólares y 400 pesos, sustrajeron anillos de la mujer.

Dejá tu comentario