Acribillaron a balazos a un policía y quemaron su auto

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Fue asesinado un suboficial de la Bonaerense de 14 disparos en inmediaciones de un asentamiento de Quilmes Oeste. A 200 metros de su cadáver se halló su auto calcinado. La investigación está orientada a un posible ajuste de cuentas. El ministro de Seguridad bonaerense, Juan Pablo Cafiero, dijo que el crimen genera "muchos interrogantes".

Un suboficial de la policía bonaerense fue asesinado de 14 balazos en inmediaciones de un asentamiento de Quilmes Oeste y a 200 metros de su cadáver se halló su auto calcinado, informaron fuentes del caso.

La investigación, a cargo del fiscal de Quilmes Ricardo Maidana, está orientada a un posible ajuste de cuentas o una venganza, según revelaron fuentes judiciales, ya que, de acuerdo a testigos, la semana pasada el suboficial mantuvo un enfrentamiento en el lugar.

El ministro de Seguridad bonaerense, Juan Pablo Cafiero, dijo que el crimen del policía le genera "muchos interrogantes", ya que no se logró establecer todavía qué hacía el efectivo en esa zona a esa hora de la madrugada.

Ramírez se convirtió en el policía bonaerense número 34 asesinado por la delincuencia en lo que va del año.

El asesinato fue cometido esta madrugada, luego de que el cabo primero Osvaldo Ramírez, que estaba de licencia, saliera de su casa de Quilmes en pantuflas y abordara su auto Fiat Uno rumbo a las inmediaciones de la villa "Los Alamos", situada en el cruce de Namuncurá y Mar del Plata, de ese partido del sur del conurbano.

Gracias a las averiguaciones y a una serie de testigos que declararon ayer ante el fiscal Maidana, los autores del crimen estarían identificados y serían delincuentes con varios antecedentes penales que habitan la villa, contaron las fuentes.

Pese a que en un principio se analizó la posibilidad de que podía tratarse de un robo seguido de homicidio y cometido con especial saña por tratarse de un policía, con el paso de las horas la pesquisa se orientó a un presunto ajuste de cuentas o venganza.

Es que de acuerdo a lo averiguado por la fiscalía, Ramírez mantuvo la semana pasada un tiroteo con un panadero de la villa; un episodio aún poco claro para los investigadores, según contaron las fuentes.

Por ello, los investigadores creen que ese hecho puede estar vinculado al crimen.

El cabo primero Ramírez, de 28 años e integrante del Comando de Patrullas de Quilmes, fue encontrado acribillado a balazos a tres cuadras de la villa Los Alamos y a escasos metros de su automóvil, que había sido incendiado por los asesinos.

La autopsia reveló que Ramírez recibió 14 impactos de bala, precisaron fuentes judiciales.

Según lo establecido por los investigadores, el policía estaba con un permiso para faltar a su trabajo desde hacía varios días, ya que su esposa está embarazada de ocho meses y medio y estaba sufriendo hemorragias, motivo por el cual él la estaba cuidando.

Esta madrugada, Ramírez se fue de su casa sin avisarle a su mujer, que se despertó a las 3 y no lo encontró en la cama, y en pantuflas, abordó su Fiat Uno.

Más tarde, pasadas las 3, su cuerpo acribillado a balazos fue encontrado por la policía a 200 metros de su auto incendiado. Ayer una vecina del lugar del crimen relató a la prensa que antes de los disparos escuchó que un hombre rogaba "largame, soltame, dejame ir".

Las fuentes dijeron que al policía le robaron el arma reglamentaria, mientras que en la escena del crimen se secuestraron muchas vainas servidas, que fueron derivadas a los peritos para ser analizadas.

La villa Los Alamos fue calificada por la propia policía como un lugar de alta peligrosidad en la zona, por lo que no saben qué hacía allí Ramírez a esa hora de la madrugada.

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