Algo huele mal en Santa Cruz

Portada Principal

Santa Cruz - Se agravó ayer el tenso escenario provincial. Anoche, la combativa Asociación de Docentes de Santa Cruz (Adosac) decidió activar desde hoy otro paro de 48 horas, a la espera de los resultados de la negociación con el gobierno de Daniel Peralta que hoy volverá a abrirse en Buenos Aires con la mediación del Ministerio de Trabajo, Carlos Tomada.

En la movida, los maestros redoblaron la pulseada, ya que además el congreso aprobó la «movilización permanente» de los docentes y convocó a una nueva «marcha provincial» para el viernes en Río Gallegos, que culminará con un «cabildo abierto» en el centro de la ciudad (ver aparte).

De esta manera, la huelga logrará vaciar las aulas durante toda la semana, ya que el viernes regirá el feriado nacional del 25 de Mayo. Con la nueva medida de fuerza, el diezmado ciclo lectivo habrá perdido mañana 41 días de clase.

Anoche tenía previsto viajar a Buenos Aires el titular de Adosac, Pedro Muñoz. En la sede laboral, el dirigente presentará a los funcionarios un «pedido ampliado de precisiones» sobre la última oferta salarial oficial, que contempla elevar el básico de 161 pesos a 500 pesos y que no termina de conformar al gremio. Como en anteriores oportunidades, no será de la partida Peralta.

La falta de acuerdo final se centra en la discusión por el pago de días no trabajados -les ofrecen concesiones parciales, pero exigen el reintegro total- y en la ausencia de precisiones sobre otros planteos, como la manera en que será abonado el resto de las jornadas caídas, y sobre cuándo será incorporado el presentismo al salario básico, para elevarlo a, al menos, 780 pesos.

El tironeo se centra también en la forma en que serán recuperados los días de clase perdidos, ya que el gremio se niega a trabajar sábados o durante las vacaciones de invierno y de verano, ni siquiera con carácter «rentado».

Este escenario marca un nuevo revés para el ex interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio, quien intenta domar la protesta de los maestros, en el marco de una postal signada por la revulsión social y la crisis institucional, que desembocó en la renuncia de Carlos Sancho.

Pierde también en la pulseada Néstor Kirchner, que ante la escalada de reclamos -con coletazos electorales- instruyó a Tomada para que active una mediación nacional que hasta el momento sólo arrojó un acuerdo con la minoritaria Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica de Santa Cruz (AMET).

No salen indemnes tampoco los dirigentes de Adosac, frente a la perpetuidad de una protesta que genera un muy fuerte malestar entre los padres. De hecho, tomaron ya nota numerosos maestros de la inconveniencia de extender los paros, y ya comienzan a volver a las aulas, pese al mandato dirigencial. El escenario de virtual quiebre de la embestida gremial docente ya quedó evidenciado con el entendimiento con AMET, que permitió que ayer volvieran a dictar clase los maestros de las escuelas técnicas.

Por la mañana, la asamblea que reúne a los docentes de Río Gallegos anticipó el final del día, al pronunciarse a favor de parar otras 48 horas. Allí, sin embargo, según trascendió, un nutrido lote de maestros agrupados en Adosacadelantaron que hoy dictarán clase, disconformes con «el manejo» de los dirigentes del sector. «En los primeros tiempos del paro, cerca de 1.000 docentes participaban de las asamblea; ayer fueron sólo poco más de 500», se apuraron a advertir fuentes del oficialismo.

Además, insistieron en que el acatamiento a la huelga menguó esta semana claramente tanto en Río Gallegos como en localidades del interior, al ritmo del desgaste por la extensión de la protesta.

Dejá tu comentario