19 de julio 2002 - 00:00

AMIA: criticaron a políticos a los ocho años del atentado

Además del dolor, en el acto recordatorio del atentado a la AMIA hubo críticas para todos: para el presidente Eduardo Duhalde, sus antecesores Fernando de la Rúa y Carlos Menem, ex ministros como "Fredi" Storani y Ramón Mestre y toda la Policía. Sin embargo, lo más llamativo fue el párrafo que le dedicó Sofía Guterman (madre de una de las 85 víctimas) a la aspirante a la presidencia Elisa Carrió, a la que acusó de utilizar la tragedia para sus propios fines electoralistas. De todos modos, el discurso de Guterman provocó cierto disgusto en la comunidad judía, por haber mezclado todo: desde la consigna "que se vayan todos" hasta alusiones al "corralito" y al "corralón" (que "ensuciaron el acto", dijo un alto dirigente comunitario). El titular de la DAIA, José Hercman, repasó el estado de la causa y volvió a acusar al gobierno y a los jueces por la manifiesta inacción en la investigación.

Los discursos en recuerdo ayer del terrible atentado a la mutual judía AMIA, hace ocho años, se centraron en las críticas no sólo al gobierno sino también a los dirigentes que, como Elisa Carrió, prometieron claves pero nunca las aportaron.
Los discursos en recuerdo ayer del terrible atentado a la mutual judía AMIA, hace ocho años, se centraron en las críticas no sólo al gobierno sino también a los dirigentes que, como Elisa Carrió, prometieron claves pero nunca las aportaron.
Dirigentes de la DAIA, AMIA y Familiares de Víctimas del atentado a la mutual judía criticaron duramente ayer a la dirigencia política, desde Carlos Menem hasta Elisa Carrió, pasando por Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Carlos Soria y Miguel Angel Toma en peronismo y a Federico Storani y Ramón Mestre en la UCR.

Sobre Carrió, la dirigente Sofía Guterman dijo: «Nos prometió datos reveladores de la causa y nunca nos entregó nada..., seguimos esperando, pero le aclaramos que nos enoja, y mucho, que se utilice a nuestros muertos como escalera para trepar políticamente».

También incluyeron a la jueza María Romilda Servini de Cubría, aunque extrañamente estuvieron suaves con el magistrado que investigó el ataque terrorista sin poder descubrir a los autores materiales: Juan José Galeano. Los dirigentes judíos volvieron a reclamar al cumplirse el octavo aniversario del ataque terrorista que destruyó la sede de la AMIA, provocando el repudiable saldo de 85 muertos y cerca de 200 heridos.

El acto se desarrolló frente a la reconstruida sede en Pasteur 633 de esta Capital Federal, y exactamente a las 9.53 del 18 de julio de 1974, hora del atentado, el ulular de una sirena acompañó las lágrimas y el recuerdo de quienes perdieron a familiares y amigos. En el acto estuvieron el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y el ex ministro de Justicia del gobierno de Fernando de la Rúa Melchor Cruchaga, quienes escucharon a los oradores que no agotaron críticas al desarrollo de la investigación y a la decisión política de los sucesivos gobiernos para esclarecer el hecho.

•Oradores

Luego de un minuto de silencio en homenaje a las víctimas, hablaron el titular de la DAIA, José Hercman; su par en la AMIA, Abraham Kahul, y por los Familiares de las Víctimas lo hizo Sofía Guterman, madre de Andrea, que murió como consecuencia del derrumbe del edificio y por las explosiones. Hercman dijo que las personas que murieron en el atentado «fueron vilmente masacradas por terroristas con la activa y entusiasta complicidad de una conexión local» y repudió «los desvíos, encubrimientos y mentiras» que se produjeron durante la investigación del ataque terrorista.

El presidente de la más importante institución judía en la Argentina cuestionó con dureza a Servini de Cubría por «el sobreseimiento de funcionarios judiciales de alto rango responsables de la desaparición de 60 casetes de escuchas telefónicas por impericia. Asistimos profundamente asqueados y pudimos comprobar el cáncer de la corrupción que ha adquirido nuestro país, ya que nos ha provocado estupor la decisión de sobreseimiento de funcionarios judiciales de alto rango», sostuvo Hercman. Exigió a Servini que «cumpla con su deber sin dilación, que investigue y sancione como corresponde, que no estamos distraídos ni lo estaremos».

•Mensaje

Además, envió un mensaje al Tribunal Oral Federal 3 que juzga a los acusados de integrar la conexión local del atentado: «Queremos que se aceleren los tiempos, para que cuanto antes reciban la condigna condena. Exigimos que se reactive con urgencia la 'Task Force' (creada para investigar el atentado) dotándola de los recursos humanos y materiales adecuados para que pueda cumplir la misión que tiene asignada», agregó.

Por su parte,
Kahul dejó en claro que «los judíos no somos ciudadanos de segunda, somos argentinos plenos. El atentado a la AMIA no es un problema judío ni de extranjeros, es un problema argentino, y los gobiernos que se sucedieron desde junio de 1994, de manera deliberada o como producto de sus internas siniestras, obstaculizaron la investigación», sostuvo Kahul. El nuevo presidente de la AMIA advirtió, a su vez, sobre la posibilidad de que se produzca otro atentado si persiste la desidia de las autoridades y de la Justicia para resolver los que se perpetraron contra la AMIA y la embajada de Israel, el 17 de marzo de 1992, que dejó 29 muertos.

En ese punto,
Guterman criticó duramente al gobierno, «como cómplice de la maldita policía, como encubridor de las investigaciones que debieron realizarse en la provincia» cuando Duhalde «era gobernador, y ahora a nivel nacional (como presidente) tampoco hace nada. De Fernando de la Rúa qué podemos decir que el pueblo no sepa, si su ineficiencia en el gobierno se vio reflejada en la investigación de la causa; dos años más perdidos», cuestionó Guterman.

Sobre
Carrió dijo: «Nos prometió datos reveladores de la causa y nunca nos entregó nada..., seguimos esperando, pero le aclaramos que nos enoja, y mucho, que se utilice a nuestros muertos como escalera para trepar políticamente». Al final, concluyó con lo siguiente: «El maldito ex comisario Juan José Ribeli, maestro de otro maldito asesino, el comisario Alfredo Fanccioti, asesino de Kosteki y Santillán (piqueteros baleados en puente Pueyrredón, en Avellaneda), otras víctimas inocentes de uno de los discípulos de la escuela de Ribelli en la maldita policía». En su momento, Duhalde calificó a la Bonaerense durante la gestión de Pedro Klodzcik, a quien se reportaba Ribelli como parte de su estructura de poder interno y externo como «la mejor policía del mundo».

Detrás del vallado, siguieron las alternativas del homenaje el titular de la Unidad Especial de Investigación del atentado,
Alejandro Rúa -también criticado por la falta de resultados-, y el jefe de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, comisario inspector Jorge Palacios.

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