Argentina se mostró como el equipo más armado del Mundial

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En su debut en el campeonato mundial, Argentina se mostró como el equipo más armado de los que hasta ahora se han presentado.
 
Ante un Nigeria que ha sido campeón olímpico y dos veces campeón juvenil, el equipo de Marcelo Bielsa tuvo una actuación muy convincente, pese a que ganó sólo con un gol de diferencia.

Se lo vio siempre armado al seleccionado argentino, con algunos jugadores de alto rendimiento, principalmente Juan Pablo Sorín y Walter Samuel, dentro de una línea defensiva de actuación segura e impecable.

Su mediocampo y su delantera tuvieron una diferencia de diez a uno, en remates al arco en relaci¢n a Nigeria. Si el equipo no pudo concretar más goles, fue debido a la buena actuación del arquero Ike Shorunmu.
 
Con pases largos en el primer tiempo, cambiando al toque corto en el segundo, el seleccionado argentino dominó mayoritariamente el traslado de la pelota. Casi podría decirse que Nigeria ni siquiera lo molestó a Cavallero y nunca tuvo una sola oportunidad cierta de gol, mientras que fueron muchas más las que tuvo Argentina en su favor. Entre ellas, un remate del volante izquierdo Sorín (de muy destacada actuación) un tiro libre del "Kily" González, otro de Batistuta, y una jugada de lujo que buscó concretar Crespo (ya ingresado por Batistuta) con un toque a la salida del arquero que se elevó apenas por sobre el travesaño.

Precisamente Batistuta, que hoy juega en la Roma, está a cuatro tantos de transformarse (a los 33 años) en el máximo goleador de los mundiales. El centrodelantero hizo el gol en la oportunidad más difícil que tuvo Argentina de las muchas que se le presentaron en su debut mundialista.

Batistuta, que lleva disputados -con este- tres campeonatos mundiales, ha convertido goles en todos los primeros partidos con que su seleccionado comenzó la disputa de la Copa del Mundo. Su cabezazo, casi al borde externo del área chica, era poco menos que inimaginable que se transformara en gol, sobre todo porque debió elevarse en demasía para pegarle con su parietal, detrás de Mauricio Pochettino, pese a lo difícil de lograr una conquista desde una posición tan incómoda y sin ángulo fácil en relación al arco.

A decir verdad, pareció fruto de un buen trabajo de Bielsa. Una jugada como la de ese gol -requiere- no sólo la excepcional pegada de un jugador como Verón (hoy en el Manchester United de Inglaterra) sino también la precisión necesaria para que Batistuta entrara por ese lateral. Algo que requiere una gran coordinación de equipo, pues la pelota supera la curva aérea de los altos defensores nigerianos.

El conjunto argentino también fue el primero en ratificar la fama con que llegó a este mundial, tras haber ganado por doce puntos de diferencia, una de las más duras clasificaciones de las previas disputadas para esta Copa del Mundo Japón-Corea.

Tres cambios introdujo el técnico Bielsa. Ya en el arranque del segundo tiempo, ingresó González por Claudio López; luego Aimar por Verón, y finalmente Crespo por Batistuta. De cualquier manera, para los televidentes de todo el mundo, pareció como un lujo que se daba el equipo argentino, de poner alternativamente en la cancha a dos delanteros como Batistuta y Crespo, que son envidiados por todas las selecciones del Mundo, muchas de las cuales desearían tener por lo menos a uno de ellos. Y pensar que en la selección argentina deben turnarse en el banco de suplentes.

No aportaron mucho los cambios, de los cuales el que se mostró mas acertado fue el "Kily" que acaba de salir campeón con el Valencia de España. La salida de Batistuta pudo pensarse que se debió a un golpe en el muslo derecho. El de Aimar -posterior al gol- pareció fundamentarse en la necesidad de tener más retención de pelota, algo en lo que se destaca el joven delantero, también hoy en el Valencia español.
 
Imprevistamente, el equipo dirigido por Marcelo Bielsa presentó la ausencia -por lesión- de último momento, de su marcador central y capitán Roberto Ayala. Bielsa lo suplió llevando al centro de su área defensiva al eficaz jugador, hoy en la Roma, Walter Samuel, y colocó en su lugar, por el lateral izquierdo, a Diego Placente que se desempeña en el fútbol alemán. Aún con ese hándicap de la ausencia de su principal cabeceador defensivo, como es Roberto Ayala, al equipo argentino le bastó para imponerse a los altos y fuertes jugadores nigerianos.

El partido fue correcto en su desarrollo, aunque hubo varias tarjetas amarillas, entre estas a dos argentinos, Samuel y Simeone. También fue normal, y sin grandes problemas el arbitraje del francés Gilles Veissiere.
 
Haber partido como ganador en su debut inicial, significa mucho para Argentina, que enfrenta el más duro grupo en busca de la clasificación, ya que también están allí Inglaterra y Suecia.

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