Asaltaron el estudio del decano de la Facultad de Derecho

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Ocurrió el robo por la tarde en la zona porteña de Tribunales. Los ladrones ingresaron en el estudio del jurista Atilio Alterini donde a punta de revólveres se llevaron una suma de dinero no determinada, maniataron a seis empleados y huyeron. Alterini no se encontraba en el lugar en el momento del robo.

Tres delincuentes asaltaron ayer el estudio jurídico del decano de la Facultad de Derecho de Universidad de Buenos Aires, en la zona porteña de Tribunales, donde a punta de revólveres se llevaron una suma de dinero no determinada, maniataron a seis empleados y huyeron, informó la policía.

El robo ocurrió a las 16:30 en el estudio del jurista Atilio Alterini, situado en el quinto piso B de la calle Uruguay 775 y la fuente desmintió que haya habido toma de rehenes como algunos vecinos dijeron a los medios.

En la oficina del ex titular del Colegio Público de Abogados porteño informaron que Alterini no se encontraba en el lugar en el momento del robo, oportunidad en la que sólo estaban seis empleados.

Por su parte la fuente dijo que "la suma sustraída no era muy importante" y de acuerdo con los relatos de las víctimas se supone que los ladrones actuaron "al voleo", es decir ingresaron a ese estudio porque salieron a robar sin ninguna información concreta.

"No hubo ninguna operación de compra-venta por la que tuviera que haber una cantidad grande de dinero", explicó la misma fuente, lo cual tal vez actuó en favor de los delincuentes, porque éstos tocaron el timbre y la puerta les fue abierta.

Es que si se hubiera realizado una transacción importante, los empleados hubieran tomado más recaudos antes de dejarlos pasar. Los delincuentes dieron a conocer sus intenciones de inmediato haciendo acostarse boca abajo a todo el personal, a quienes les exigieron la entrega del dinero existente.

Con el botín en sus manos, los asaltantes maniataron a todos los empleados con cinta de embalar y les recomendaron "no hacerse los héroes" porque si salían a gritar los "iban a matar".

Luego salieron del edificio y se perdieron entre la gran cantidad de transeúntes que, como todas las tardes, circulaban por la zona.

Personal de la comisaría 3a. se hizo presente en el lugar poco después ante el llamado telefónico de uno de los asaltados y comprobaron que todos los empleados estaban en buenas condiciones y que ninguno había sido maltratado.

Luego comenzaron con las tareas de levantamiento de huellas y otros rastros para procurar la identificación de los asaltantes.

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