Bergoglio: "Esta ciudad no ha llorado lo suficiente"

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El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, dijo ayer que la Ciudad de Buenos Aires "casquivana y superficial" "no ha llorado lo suficiente esta bofetada" y exhortó a "hacerse cargo de la tragedia", al recordar en una misa a las 194 víctimas del boliche República de Cromañón.

"Buenos Aires trabaja, busca rosca, hace negocios, se preocupa por el turismo, pero no ha llorado lo suficiente esta bofetada. Buenos Aires necesita ser purificada por el llanto de esta tragedia y de tantas otras", afirmó ayer por la tarde Bergoglio en la homilía que pronunció en la Catedral Metropolitana.

En una emotiva misa de recordación a la que asistieron familiares y amigos de las 194 víctimas del incendio del boliche República de Cromañón, Bergoglio fustigó a los habitantes de una ciudad "distraída, dispersa y superficial" ante el dolor de lo ocurrido en la noche del 30 diciembre de hace un año.

De esta forma, el también Arzobispo de Buenos Aires hizo un fuerte llamado general a que todos los estamentos porteños se involucren en el padecimiento de los familiares afectados por la tragedia del local del barrio de Once.

El cardenal Bergoglio pidió a la Virgen que toque el corazón que cada uno de los habitantes de la ciudad "y los haga hacerse cargo de esta tragedia" y para los que no quieren hacerse cargo" pidió "conversión y llanto del corazón".

Sin hacer referencia al proceso judicial y político, aún pendientes de resolución, que sucedieron lo ocurrido hace un año, Bergoglio exhortó a renovar un compromiso: "No cejemos de luchar por ellos y la herencia que nos dejaron".

En emotivas palabras que siguieron los familiares que colmaron la Catedral de la Ciudad, quienes mantuvieron en alto las fotografías de cada una de las víctimas, la misa de recordación fue el momento inicial de la multitudinaria marcha que comenzó casi dos horas después en la Plaza de Mayo hacia la zona de Once, donde se encontraba República de Cromañón.

A las 17 en punto, la misa de recordación se inició con el ingreso del cardenal primado de la Argentina a la nave central de la Catedral, y detrás de él se encolumnaron los familiares de cada uno de los muertos para depositar una vela encendida ante la imagen del niño Jesús.

"Hace un año la Ciudad sufrió la bofetada de una tragedia. Hace un año ese camino de esperanza fue segado. Esos hijos no están más. Esta ciudad hace un año viene tratando de hacerse cargo de una tragedia", dijo el purpurado tras una cita bíblica en el que se relataba el dolor de la Virgen María al pie de la cruz en la que se encontraba Jesús.

"Esta ciudad vio segada la vida de 194 hijos jóvenes que eran promesas, que eran futuro. Se nos segó la esperanza de esos chicos que no van a ser sustituidos por nadie", recordó en la misa. En ese sentido, continuó Bergoglio su homilía exhortando a una ciudad "tan preocupada por muchas cosas" a "que mire con corazón de madre estos hijos que ya no están y que llore. Buenos Aires necesita llorar, Buenos Aires no ha llorado lo suficiente", reafirmó.

Al finalizar la misa, Bergoglio saludó en el atrio de la Catedral a cada uno de los familiares que salían por la nave central, mientras en la Plaza de Mayo la multitud se aprestaba al inicio del acto y la marcha al "santuario" de Once.

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