12 de diciembre 2008 - 00:00

Caos en la Ciudad por marchas y paro de subte

Un viernes caótico
Un viernes caótico
La protesta que realizó la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) junto a otras organizaciones sociales sumado al paro de subterráneos causó un gigantesco embotellamiento en el micro y macrocentro porteño, con demoras de hasta una hora y media para salir hacia el Gran Buenos Aires.

La protesta, que comenzó alrededor de las 16 con la concentración de manifestantes en el barrio de Constitución y en la zona de Congreso, tomó de sorpresa a los miles de automovilistas que decidieron venir con sus vehículos a trabajar a la ciudad a raíz del paro de subtes.

Los manifestantes llegaron a la ciudad desde el gran Buenos Aires en distintas columnas en ómnibus, algunos de ellos de doble piso, que quedaron estacionados en doble fila sobre la avenida 9 de julio desde avenida Belgrano hacia Plaza Constitución y en la zona de Congreso.

Esto generó que miles de automovilistas que buscaban salir hacia el gran Buenos Aires quedarán atrapados entre los manifestantes -que cortaban el tránsito a medida que avanzaban sobre avenida de Mayo hacia la Plaza de Mayo- y los ómnibus estacionados, que bloqueaban dos carriles entre avenida Belgrano y Constitución.

A este panorama se sumó el paro de todas las líneas de subterráneo a raíz de una interna sindical entre los delegados y la Unión de Tranviarios Automotor (UTA), aunque el servicio "funcionó pero con demoras de entre 7 y 13 minutos conducido por personal jerárquico", informó un comunicado de Metrovías, concesionaria del servicio.

Pese al funcionamiento del subterráneo, con más demoras de las habituales, miles de personas se aglomeraron en los andenes de las estaciones, a la espera de poder subir a una formación y escapar de esa zona, ya que los colectivos cambiaron su recorrido y los taxis evitaron circular por esa zona.

El paro de subtes afectó a casi un millón de usuarios quienes, en horas de la mañana, abarrotaron los andenes y viajaron en pésimas condiciones, mientras que otros optaron por realizar largas filas en las paradas de colectivos para poder llegar a sus trabajos.

Pasado el mediodía, los manifestantes cortaron durante varias horas el puente Pueyrredón,
que une la capital Federal con el sur del gran Buenos Aires, en la mano que va hacia la
ciudad, pero se retiraron momentos antes que la policía los desalojara.

La marcha "Contra el Hambre" fue convocada por el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), y se sumaron decenas de organizaciones sociales y políticas.

La manifestación avanzó por Rivadavia a contramano hacia la Plaza de Mayo donde confluían columnas procedentes de distintos barrios y localidades del conurbano que ocupaban la calzada de las diagonales Norte y Sur; Corrientes y 9 de Julio; y varias esquinas de esta avenida hasta Independencia. La avenida 9 de Julio permanecía pasadas las 19.30 colapsada hacia Constitución, con demoras de más de una hora para los automovilistas que circulaban hacia la zona sur del conurbano.

El caos de tránsito afectó también las salidas por el bajo porteño en ambas direcciones, y
por Callao hacia Libertador.

Todas la avenidas y calles de la zona céntrica de Buenos Aires estaban congestionados, con autos presos de un embotellamiento que, según testimonios de automovilistas, los dejó varados hasta una hora y media en la zona céntrica.

En tanto, en la zona del barrio River, un vallado policial restringía en forma total la
circulación por Figueroa Alcorta desde Udaondo hasta Monroe, y por Udaondo desde
Cantilo hasta Libertador, debido al recital del grupo Los Fabulosos Cadillacs que se
realizará esta noche en el estadio de River Plate.

Hacia la noche las salidas de Buenos Aires comenzaban a cargarse especialmente las autopistas 25 de Mayo hacia el oeste; la 9 de Julio Sur en el Puente Pueyrredón hacia Avellaneda; y la autopista Illia hacia la costanera y Cantilo.

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