Confirman que el robo a las cajas fue con barretas y sin cámaras de seguridad

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Realizaron una "reconstrucción" de la violación de los cofres del BNA. Comprobaron que las cajas fueron abiertas con barretas u otros elementos de gran tamaño. Y que el sistema de filmación de seguridad no funcionó por tres días.

El juez federal Norberto Oyarbide comprobó ayer que las cajas de seguridad de la casa central del Banco de la Nación Argentina (BNA) pueden ser abiertas con barretas u otros elementos que permitan hacer "palanca", con lo que confirmó la modalidad utilizada para robar al menos cuatro de ellas.

Esta precisión se suma a la comprobación de los investigadores de que durante tres días no funcionaron en el sector las cámaras de video de seguridad, ya que el equipo se había averiado y no se había colocado otro en forma provisoria.

Fuentes judiciales informaron que el magistrado realizó una "reconstrucción" de la violación de los cofres del BNA y una inspección ocular en la bóveda del segundo subsuelo del banco, donde se perpetró el robo del contenido de las cajas.

Para experimentar sobre las dificultades para forzar los compartimentos se emplearon destornilladores y martillos "de gran tamaño", herramientas que resultaron suficientes para la apertura de los cofres.

El fiscal federal Carlos Cearras, que participó del operativo, dijo que éste fue "muy positivo" y que "se realizó para tener una idea concreta de cómo fueron las cosas".

Otra de las conclusiones que surgió de la reconstrucción fue la probabilidad de que el ilícito se haya cometido durante un fin de semana o fuera del horario bancario, "porque -explicaron las fuentes- es casi imposible no escuchar el ruido que provocó forzar la apertura de la caja de seguridad".

Los golpes "se escuchaban desde 100 metros", dijeron allegados a la pesquisa, que agregaron que la estructura y acústica de ese sector del BNA favorecería la audición.

Durante el procedimiento, que duró algo más de dos horas, Oyarbide y Cearras fueron asistidos por personal de Gendarmería Nacional, ya que, a la hora de las sospechas, el juez y el fiscal no descartan al personal policial afectado a la custodia del banco.

El magistrado dijo que convocó a "un jefe de planimetría, expertos en rastros, huellas y cerrajeros" para la inspección, con el fin de "que den explicaciones de cómo ocurrió todo".

En tanto, Oyarbide dijo hoy que "no descarta la posibilidad" de que aparezcan más cofres saqueados y confirmó que el quinto caso denunciado ayer es el de una mujer que aseguró que le faltan 200 mil pesos que había cobrado de una indemnización por un accidente En principio habían sido cuatro las cajas violentadas en los cuerpos o pasillos 37 y 38 de la entidad, pero luego se conoció la denuncia de la mujer que afirmó que le sustrajeron 200 mil pesos de su cofre "número 34 del cuerpo 77".

"Así como apareció esta quinta caja yo no descarto la posibilidad de que aprezca una nueva", reconoció Oyarbide.

El juez añadió, en declaraciones a la prensa, que se estableció además que durante tres días no hubo cámaras que filmaran los movimientos en el sector de cajas de seguridad del banco, ya que se había producido una falla en el sistema, por lo que estaba en reparación.

"Han habido tres días en los que un equipo no funcionó porque estaba en reparaciones" y que "no se colocó otro en su lugar", precisó.

En tanto, ayer al mediodía trabajadores de la entidad bancaria buscaron deslindar sus responsabilidades sobre lo ocurrido al manifestar a la prensa que la seguridad del banco no está en manos de los empleados de la administración sino que está a cargo de gente contratada por el directorio.

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