De qué se habla

Portada Principal

LOUSTEAU QUIERE SABER DE QUE SE TRATA

Discretos, aferrados a ese hábito como hombres que sirven y sirvieron al kirchnerismo, se reunieron Alberto Fernández y Roberto Lavagna. Amables, hábito no frecuente en el kirchnerismo, hablaron de viejos tiempos, cuando Néstor estaba en el sillón de Rivadavia y ellos compartían el equipo ministerial. De paso, más allá de la nostalgia, limaron viejas asperezas por operaciones de prensa ocurridas durante la última campaña electoral. En la ocasión, el jefe de Gabinete le garantizó a su ex colega -y ahora seguidor crítico del oficialismo-que él nunca participó en esos ejercicios de descalificación personal que rodearon la justa presidencial. Nadie cree, sin embargo, que el objetivo de ambos haya sido esclarecer esos detalles del pasado. Hubo algo más que no se conoce en esa conversación, al menos así lo supone el actual ministro de Economía, Martín Lousteau, quizásel más interesado por conocer los entretelones de ese encuentro.

MACUNAIMA, EL MODELO D'ELIA

Como se sabe, el titular de la AFA, Julio Grondona, quien se enorgullece de portar un anillo con la filosófica inscripción «Todo pasa» (sus adversarios añaden que la leyenda, en el interior que no muestra del anillo, dice: «Por aquí»), recibió al piquetero Luis D'Elía. Cumbre de estadistas, un cordial encuentro en el que, luego se informó, los dos líderes trataron cuestiones sociales que tanto les preocupan (como si Grondona hubiera dedicado su vida a esas luchas, aunque el tema le ha brotado de repente, al extremo de que hoy recibirá a los cortarrutas de Gualeguaychú).

Pero en ese diálogo de combatientes sociales, también se filtró un pasatiempo de D'Elía: hincha de Almirante Brown, también planteó inquietudes por el club de sus amores, condenado al descenso por una pérdida de puntos originada en una batalla campal protagonizada por su hinchada. Solícito, el zar de la AFA prometió atención, como si él fuese capaz de mejorar la posición de algún club en los campeonatos. Falsa leyenda que le atribuyen, como la de que este año ordenó que River salga campeón y José María Aguilar permanezca al frente de la institución. D'Elía, cuentan, reclamó en la charla hasta por su propio hermano, un dirigente connotado de Almirante Brown, y avaló la actitud de esa hinchada sancionada -no vaya a pensarse en una barra brava-que al propio D'Elía lo acompaña a todas partes: inclusive, hasta en las manifestaciones de respaldo a los Kirchner, sean marchas u ocupaciones de plazas, tal el grado de concientización política de esa muchachada (gente, claro, que nada debe saber de subsidios). El fútbol, entonces, parece una noble pasión de este activo piquetero que aguarda -como en los mejores tiempos del menemismo- otro favor más accesible: la firma del ministro Aníbal Fernández para que le habiliten un registro de automotor para alguien querido de su familia. Parte de la lucha de un hombre por volverse blanco, como la mítica leyenda de Macunaíma, aquel personaje literario del nordeste brasileño.

EL SEDATIVO DE BERLUSCONI

El arrasador Silvio Berlusconi, además de ganar elecciones en Italia, se caracteriza por el desarrollo de un ego que hasta podría envidiar Mussolini. U otros mandatarios del mundo. Los políticos argentinos que lo han tratado, entre otras anécdotas, revelaron su inclinación por mostrarse como una bestia sexual y, como ejemplo, narraron un episodio internacional de Berlusconi, ocurrido en una reunión del Grupo de los 7: en ese encuentro, el jefe de Estado de Canadá discurría con entusiasmo sobre el descubrimiento de un laboratorio de su país relacionado con una milagrosa píldora que garantizaba, a los hombres, firmeza y continuidad para el ejercicio sexual. El resto de los primeros ministros presentes se solazaban de alegría ante la novedad mientras el italiano, en un rincón, preguntaba intrigado: ¿Qué está pasando aquí? Respondió su ayudante: los canadienses han descubierto una píldora que le permite a cualquier hombre, sea cual sea la edad, tener relaciones sexuales todo un fin de semana. Algo fantástico para los veteranos. Acomodó Berlusconi su mejor cara de pícaro y dijo sonriendo: «Ma, non capisco, tanto casino (quilombo) por un sedativo».

CANDIDATOS QUE LANZARA MACRI

Mauricio Macri, afiebrado por la gestión, hablando de comunas y mudanzas a Parque Patricios, la otra noche concedió ante amigos: creo que el año próximo, en las elecciones legislativas, el PRO será representado por Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires y por Carlos Melconian en la Capital. Nada parece definido, pero esa conjetura del jefe de Gobierno parece terminar con las versiones que le otorgaban, a Gabriela Michetti, un posible salto como candidata al distrito bonaerense o su postulación en el área porteña: le concedían tanta importancia electoral que hasta podría pensarse que la pretensión era sacarla como vice del Gobierno de la Ciudad. No parece hoy el criterio de Macri, quien además jura que en Boca no participa más, que su candidato para presidir el club -por un compromiso anterior- es Pedro Pompillo (no acompaña a Orlando Salvestrini, su ex colaborador). Por si fuera poco, en la mesa hasta señaló que le encantaría rescatar para su gobierno a quien fue el octavo miembro de la Corte Suprema, el renunciante Nicolás Reyes. Graciosa esta situación: el jefe capitalino le ofrece trabajo a quien parecía que ya no iba a trabajar más. Al menos, es lo que presumían sus compañeros de la Corte que lo ayudaron a renunciar.

Dejá tu comentario