5 de octubre 2003 - 00:00

Débil y balbuceante, el Papa volvió a mostrarse en público

Recibió Juan Pablo II al primado anglicano Rowan Williams, quien manifestó su admiración por la lucha de Karol Wojtyla contra la enfermedad. El Sumo Pontífice leyó un discurso con esfuerzo y largas pausas. Para hoy, está todo listo en la plaza San Pedro para la canonización de tres nuevos santos, ceremonia que presidirá el Papa.

Ciudad del Vaticano, (ANSA)- El papa Juan Pablo II, que leyó ayer un discurso con esfuerzo y largas pausas, recibió al primado anglicano Rowan Williams, quien manifestó su admiración por la lucha de Karol Wojtyla contra la enfermedad.

"Somos conscientes de que el Papa está luchando por su salud, está animado por un espíritu interior indomable. Admiramos a este Papa porque su visión del mundo nace de la experiencia del sufrimiento", dijo Williams.

La primera parte de la audiencia, en la biblioteca privada del Pontífice, fue una conversación a solas entre las dos autoridades religiosas, antes de que entraran la esposa del primado y arzobispo de Canterbury, Jane, y diez personas del séquito.

Según se informó, hubo un clima de cordialidad aunque estaban presentes las dificultades en el camino ecuménico. Juan Pablo II recordó la "triste división" entre ambas confesiones y la primera visita de un arzobispo de Canterbury al Vaticano, en 1960.

"Debemos reconocer que nuevas y serias dificultades surgieron en el camino de nuestra unidad, que no son solamente de naturaleza disciplinaria y algunas se extienden a cuestiones de fe y de moral", dijo el Papa.

Según la versión sobre los discursos y conversaciones oficiales que se difundió a la prensa, no se habló del tema de los sacerdotes homosexuales, que divide internamente a los anglicanos, y tampoco de las mujeres sacerdote, admitidas por la Iglesia Anglicana y no por la Católica.

El camino del diálogo, subrayó el Papa, requiere "paciencia y perseverancia" pero "el mundo necesita el testimonio de nuestra unidad, radicada en nuestro común amor y obediencia a Cristo y a su Evangelio".

También el primado anglicano subrayó el clima positivo de los encuentros de estos días en el Vaticano y en particular con el cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, presente en la audiencia.

Luego, en una conferencia de prensa que concedió Williams en el Pontificio seminario inglés, Kasper afirmó que tiene en común con el arzobispo de Canterbury "la admiración por la forma en la que el Papa combate por su salud".

Williams, quien tenía a su lado al arzobispo católico de Londres, cardenal Cormac Murphy O'Connor, no respondió cuando le preguntaron si durante la audiencia el Papa estuvo de pie en
algún momento.

En cuanto al diálogo ecuménico, Williams expresó que "hay perspectivas de esperanza para este diálogo, que continuará, y esperamos que no se pierda lo realizado en estos años".

Más tarde, en una entrevista a la Radio Vaticana, el primado anglicano dijo que "una de las cuestiones abiertas es cómo está evolucionando o podría evolucionar el papado".

Mientras tanto, está todo listo en la plaza San Pedro para la canonización de tres nuevos santos que hoy presidirá Juan Pablo II.

Se trata del italiano Daniele Comboni, misionero en Africa y fundador de la orden de los Combonianos; del austriaco Josef Freinademetz, evangelizador de China; y el alemán Arnold Janssen, fundador de la Sociedad del Verbo Divino. Los tres ya habían sido proclamados beatos por la Iglesia Católica.

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