3 de abril 2002 - 00:00

Detenciones por secuerstro del hermano de Riquelme

Uno de los hermanos del futbolista de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, fue secuestrado en la localidad bonaerense de Don Torcuato, partido de Tigre, por una banda que exigió el pago de un rescate de unos 300.000 dólares para liberarlo sano y salvo.

Por la noche, la policía detuvo a dos hombres que podrían estar relacionados con el caso, dijeron fuentes cercanas a la investigación.

Los dos hombres fueron capturados en una zona no revelada del Gran Buenos Aires, gracias a datos aportados por personas que reclamaron no ser identificadas.

Se trata de dos individuos que podrían tener alguna vinculación con el caso y que serán indagados por el juez Roberto Marquevich, quien investiga el secuestro del hermano del astro boquense.

Cristian Riquelme, de 17 años y uno de los nueve hermanos del "10" de Boca Juniors, fue secuestrado anoche cuando se encontraba junto a tres amigos en la puerta de la casa de uno de ellos, a pocas cuadras del centro de Don Torcuato, en el norte del conurbano.

Cristian, apodado "El Chanchi", es también futbolista, al igual que su hermano mayor, y juega en las divisiones inferiores del club Platense, actualmente en la B Nacional.

La policía bonaerense aseguró en reiteradas oportunidades que los familiares del joven secuestrado no efectuaron la denuncia ante la comisaría de la zona, sino que directamente se dirigieron a la Justicia para contar lo sucedido.

Ante la gravedad de lo ocurrido, el juez Marquevich solicitó la colaboración de distintas fuerzas de seguridad para intentar localizar al joven jugador.

Fuentes judiciales aseguraron que la pesquisa está centrada en la Delegación de Investigaciones de San Isidro, aunque colaboran expertos de la Policía Federal y de la Secretaría de Inteligencia del Estado, quienes intentar rastrear las comunicaciones recibidas hasta el momento.

De todas formas, los investigadores aseguraron que la familia mantuvo durante la jornada un contacto permanente con los secuestradores, sin la intervención de la policía.

De acuerdo con voceros cercanos a la causa, el hecho se produjo anoche, cerca de las 21, cuando Cristian se hallaba junto a tres amigos en la puerta de la casa de uno de ellos, en Don Torcuato.

El lugar está ubicado a pocas cuadras del centro de esa localidad y de la comisaría local, y a unos 500 metros de la villa San Jorge, el lugar donde vivió toda su vida la familia Riquelme.

En cierto momento, entre tres y cinco hombres llegaron en un automóvil Peugeot de color oscuro, detuvieron su marcha frente a la puerta de la casa del amigo de Riquelme y bajaron con armas cortas y largas.

"Todos al piso. Boca abajo", gritó uno de los hombres a los cuatro chicos, mientras los apuntaba con su arma.

En tanto, otro de los secuestradores comenzó a identificar a los chicos uno por uno hasta que llegó a Cristian Riquelme, a quien le dijo: "Vos, subí al auto".

"Les miraron las caras para identificarlos", dijo uno de los comisarios que participa de la investigación.

La familia Riquelme se enteró del secuestro a los pocos minutos, cuando los amigos de Cristian llamaron a su casa y contaron lo sucedido.

En tanto, Juan Román Riquelme, quien se encontraba en esos momentos en la concentración en el Hotel Los Dos Chinos a la espera del partido de esta noche contra Huracán, abandonó a sus compañeros del plantel y se fue de inmediato para Don Torcuato.

Cerca de la medianoche, los secuestradores se comunicaron por primera vez con la familia del futbolista.

"Decime cuánto querés. Lo único que quiero es que liberen a mi hermano", dijo el astro de Boca a los secuestradores en esa primera comunicación.

Allí se habría pactado el pago de entre 200.000 y 300.000 dólares como rescate, aunque hasta esta tarde no se había confirmado oficialmente si se concretó la negociación.

El presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, pidió hoy "cuidado" en el manejo de la información sobre el secuestro del hermano del jugador xeneize.

"Hay que dejar trabajar a la policía con tranquilidad; hay que tener cuidado porque hay una vida en juego", reflexionó el empresario, quien fue víctima de un secuestro extorsivo en 1991. Toda la familia Riquelme se mantuvo esta tarde y noche encerrada en la casa del jugador en el barrio privado "El vivero",a la espera de una definición.

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