El dólar quedó cerca de los $ 3

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Finalizó a $ 2,98 tras alcanzar un máximo de $ 3,01. Volvió a notarse cierta inquietud en el mercado por la situación política y las negociaciones con el FMI. Nuevamente las compras fueron impulsadas por entidades financieras. Luego aparecieron vendedores para asegurarse un dólar alto y la divisa recortó su alza. Cotización del dólar

El dólar al público se cotizó al cierre de las operaciones de ayer a 2,94 pesos para la compra y 2,98 para la venta, un centavo más que anteayer, y alcanzó su nivel más alto en los últimos cinco meses, luego de haber cruzado en un pasaje de la jornada la barrera de los tres pesos.
 
El nuevo repunte colocó a la divisa norteamericana seis centavos por encima de la semana pasada, y para los analistas el dato de que la divisa creció 2,05 por ciento en cuatro jornadas revela que el mercado cambiario estuvo inquieto.

Por estos días sólo se puede alcanzar tamaño rendimiento inmovilizando el dinero en un plazo fijo por el término de seis meses. A un mes, los bancos pagan 4,43 por ciento anual, y en las cajas de ahorro las tasas anuales difícilmente llegan a 1 por ciento anual.

Las razones del repentino avance del dólar son conocidas, ya que fueron repetidas por los expertos a lo largo de toda la semana, pero más allá del aspecto político los cambistas aseguran que como el Banco Central tiene un peso decisivo en el mercado, la divisa se mueve en los términos que propone la autoridad monetaria.

Ayer el Banco Central convalidó el comportamiento del mercado cambiario comprando 300 mil dólares, y aunque la cantidad no fue tan relevante como en los últimos días, sí reflejó la intención oficial de que los precios se reacomoden cerca de los 3 pesos, el valor más apropiado para los planes del Gobierno en materia fiscal y competitividad de las firmas exportadoras.

Más allá de que en la última parte de la jornada se atenuó la suba del dólar, la sensación prevaleciente entre los operadores era ayer que se advierte un cambio en las expectativas de los inversores, y que las empresas y bancos con excedentes absorben ahora con mayor facilidad la oferta de divisas que proviene del sector exportador.

En los hombres de la city reina la percepción de que tanto el Gobierno como el Central están aprovechando la movida del dólar para generar un nuevo piso, con el objetivo de apuntalar la recaudación y sostener el crecimiento vía exportaciones y sustitución de importaciones.

En el mercado mayorista el dólar cerró en 2,95 pesos, mientras que el tipo transferencia se movió entre 2,955 y 2,96 pesos.

Adicionalmente, la demanda de dólares se ve reforzada por la desprogramación del grueso de los Cedros que en su momento fueron seducidos por altas tasas de interés, que trepaban al 25 por ciento anual. Hoy, en cambio, difícilmente un banco esté dispuesto a pagar mucho más de 8 por ciento en montos elevados a más de 60 días.

Como los bancos están en muy buenas condiciones de liquidez, el call descendió a 2,35 por ciento anual y entre entidades de menor rango, a 2,60.

El dato a tener en cuenta para justificar la cómoda disponibilidad de recursos en los bancos es que actualmente las entidades reciben depósitos, pero prácticamente tienen congeladas las líneas de crédito.

Las entidades conservan el dinero como liquidez e invierten en Lebacs. Para esta alternativa, los banqueros se inclinan por tomar posiciones en los plazos más cortos, como lo pone de manifiesto que 92,8 por ciento de los fondos captados en la última licitación de Lebacs se concentraron en las operatorias de 33, 56 y 89 días.

Tal como habían previsto los analistas monetarios, el BCRA está encontrando dificultades en captar inversiones en los plazos medios y largos sin tener que convalidar rendimientos superiores.

Entretanto, y con el ascenso del dólar, los inversores de mayor esgrima financiera empiezan a optar por una alternativa que parecía reservada para las empresas: las operaciones a futuro.

Se trata de una herramienta que permite al inversor asegurarse hoy el valor que comprará el dólar dentro de uno o más meses, según los plazos de vencimiento de cada contrato.

Los que buscan ese resguardo no necesitan disponer de todo el dinero necesario para comprar el equivalente en dólares, sino que se abona una garantía equivalente al 10 por ciento de la operación a concretar. El inversor gana si en el momento de finalización del contrato el dólar subió -porque lo compró más barato- y pierde si bajó.

En el Rofex de Rosario, donde se resuelven el grueso de los negocios a término, todas las posiciones quedaron por debajo de los máximos del día, reflejando la desaceleración del dólar en las operaciones de "contado inmediato".

Cada una de las posiciones abiertas se ubicaron en los siguientes valores: agosto, 2,94 pesos, setiembre, 2,949; octubre, 2,97; noviembre, 2,994; y diciembre 3,029 pesos.

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