10 de noviembre 2001 - 00:00

"Era imprescindible reestructuración de deuda"

Era imprescindible reestructuración de deuda
El premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, dijo que "hacía falta una reestructuración de la deuda argentina", pero consideró que "aún es prematuro" calificar la que está encarando el Gobierno de voluntaria o compulsiva, porque "el proceso que sigue es muy complejo".

Tras finalizar su disertación sobre las recetas de ajuste y reforma recomendadas por los organismos multilaterales de crédito, que tuvo lugar anoche en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Stiglitz dijo que "lo único que está claro es que hacía falta la reestructuración, pero aún es prematuro emitir juicio acerca de la voluntariedad".

Respecto de la recesión que afecta al país hace ya más de tres años, indicó que "todo país termina saliendo de la recesión, pero el tema es cuán larga y cuán profunda termina siendo".

"Mi preocupación es que las políticas económicas erradas que llevan a una mayor contracción puedan agravar más la recesión actual", subrayó el premio Nobel, y agregó que "este es particularmente el caso argentino, porque desde el Tequila el desempleo fue muy alto y ha habido muy poco crecimiento".

Pero el titular del Palacio de Hacienda debería pensar más medidas para estimular el consumo y las exportaciones, señaló Stiglitz.

"Se tiene que hacer más hincpaié en cómo reactivar el crecimiento. La cuestión de eliminar el déficit es sólo una cara de la moneda", dijo Stiglitz.

En la conferencia que dictó para un auditorio de más de 500 personas, dijo que "un sistema económico que deja a 15 o a 18 por ciento de la población sin empleo es un sistema que no funciona, y algo hay que cambiar".

Opinó que una devaluación por sí sola no resolvería el problema argentino, porque "después de una devaluación, es importante que haya oferta de crédito para que las exportaciones puedan ponerse en marcha".

"Romper la convertibilidad no es una solución en sí misma. Lo que hay que hacer es tener en cuenta el impacto sobre el balance presupuestario y asegurarse que el sistema financiero no colapse", agregó. "Veo a la devaluación como parte de un cambio más amplio en el régimen", precisó.

El comienzo de la salida pasa para él por la reestructuración de los pasivos, aunque consideró que "en cierto nivel, la deuda argentina no está tan alta, y el ratio deuda/PBI es razonable".

"Lo que pasa es que la gente no cree que pagarán por los altos intereses, y los altos intereses están porque la gente cree que no pagarán, lo cual forma un círculo vicioso cerrado", enfatizó.

Finalmente, descartó que el camino para terminar con la crisis sea "generar confianza" -como se propuso repetidamente desde la conducción económica del país en los últimos años- y sostuvo que "no se me ocurren ejemplos en que la confianza pueda restaurarse en el marco de una recesión".

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