Ibarra volvió con un buen resultado y un escrache

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El ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra regresó hoy al centro de la política porteña de la mano de los votos que obtuvo su candidatura a legislador, pero ya tuvo muestras de que seguirá cargando sobre su espalda "la cruz de Cromañón".

La alianza que selló el ex mandatario con el kirchnerismo porteño rindió sus frutos: no sólo consiguió entrar en la Legislatura junto a otros cuatro compañeros de Diálogo por Buenos Aires, sino que logró incluso superar en el caudal de votos a la principal lista legislativa que respaldó la candidatura de Daniel Filmus, encabezada por Ginés González García.

Con casi el 92 por ciento de las mesas escrutadas, Ibarra se quedaba con el 14,58 por ciento de los votos, mientras que Ginés obtenía el 10,78 puntos porcentuales, que se traducía en otras 3 bancas para el espacio kirchnerista en la Legislatura.

Ibarra sostuvo que su ingreso al palacio legislativo no es una "revancha" pero sí una "relegitimación", puesto que "había llegado el momento de que la sociedad decida" si estaba en condiciones de "seguir en la política o no" después de su destitución.

"A partir de ahora todo es posible. El desafío es debatir los diferentes pensamientos que no se pudo hacer en la primera vuelta y que ambos candidatos puedan exponer las diferencias, para que entonces pueda elegir la sociedad", señaló.

Más allá de los resultados favorables, Ibarra debió afrontar esta misma mañana un "escrache" de padres de las víctimas del boliche incendiado en Once en el propio lugar al que acudió a votar, en el barrio porteño de Villa Ortúzar.

"Sabíamos lo que pasaba pero preferimos no usar el auto para evitar males mayores y que alguien saliera lastimado", señaló Ibarra y agregó que la decisión fue acertada porque "todo no pasó de gritos e insultos".

Ibarra consiguió ingresar al establecimiento escolar sin inconvenientes pero a la salida unas 20 personas lo insultaron y le arrojaron carteles y afiches con fotos de las víctimas de la tragedia de Cromañón.

Por el asedio de la gente, el ex jefe de Gobierno no pudo subir al auto que lo aguardaba y tuvo que ser custodiado por efectivos de infantería para evitar incidentes mayores, en medio de gritos e insultos de los manifestantes.

Entre los manifestantes se encontraba Ricardo Righi, padre de Emiliano, una de las víctimas de Cromañón, quien explicó que la intención de la protesta fue "mostrarle a Ibarra en la cara el dolor de los familiares y para que se haga cargo de lo que hizo, pero demostró que no tiene vergüenza".

"Cromañón es la marca que llevás en tu espalda. Nosotros los padres te lo haremos recordar siempre. Los hombres de bien asumen responsabilidades, los cobardes no", afirmaba uno de los carteles.
Sin embargo, Ibarra puntualizó que "de todas maneras, lo importante fue que en un día de elecciones se trató de ir a votar y saber dónde estamos parados".

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