Kirchner respaldó a Solá en acto con Duhalde

Portada Principal

Ofreció ayer un fuerte gesto de apoyo a los candidatos del PJ bonaerense al afirmar que decidió "atar la suerte" de su gestión al triunfo de Felipe Solá e Hilda Duhalde en los próximos comicios. Fue en el cierre del acto por aniversario del renunciamiento de Eva Perón, en la quinta de San Vicente. Antes, Kirchner se había reunido a solas en la Casa Rosada con Duhalde. Scioli no participó del acto.

El presidente Néstor Kirchner ofreció ayer un fuerte gesto de apoyo a los candidatos del PJ bonaerense al reafirmar que decidió "atar la suerte" de su gestión al triunfo de Felipe Solá e Hilda González de Duhalde en los comicios provinciales del 14 de septiembre.

El respaldo presidencial a las listas que el duhaldismo consagró para retener la provincia se concretó ayer en el cierre del acto por un nuevo aniversario del renunciamiento de Eva Perón, realizado en la quinta "17 de Octubre" de la localidad bonaerense de San Vicente.

Previo al aval público y como una clara señal de su apuesta electoral en el distrito, Kirchner se reunió a solas en la Casa Rosada con su antecesor, Eduardo Duhalde, en lo que fue interpretado como una renovación del acuerdo político que los une, más aún en medio del enfrentamiento entre el jefe de Estado y su vice, Daniel Scioli.

"A mí no me gusta jugar de que estoy o que no. Estoy acá, si señores. Y para mis amigos los analistas políticos que van a decir que me ato a la suerte de Felipe y "Chiche", le digo si estoy atado a la suerte de ellos, con ellos estoy en la construcción del país que queremos", remarcó el mandatario en el acto de San Vicente.

Y añadió: "Yo también tengo sentimientos y yo quiero que gane Felipe, quiero que gane "Chiche" y quiero que hagamos lo que tenemos que hacer en la provincia".

Kirchner respondió de esa forma a los que, según dijo, lo acusan de hacer campaña por los candidatos duhaldistas de la provincia.

"¿Cómo no voy a venir a estar con los compañeros de la provincia, cómo no voy a querer que los bonaerenses tengan un gran gobierno?. Después de todo qué", retrucó.

El mandatario también aprovechó la euforia de la tribuna de militantes duhaldistas que lo vivaba para renovar su embestida contra "los sectores de interés, de poder, del establishment" a quienes advirtó que no está dispuesto a repetir recetas para "seguir dando y dando sobre las espaldas de la gente".

"Estamos en un momento en que tenemos que dar muchos pasos para adelante, donde tienen que entender muchos sectores de la Argentina, sectores del interés, de poder, del establishment, que no puede haber un país donde se siga sojuzgando a nuestro pueblo", expresó el jefe de Estado arrancando un cerrado aplauso del auditorio.

El santacruceño reiteró el compromiso que, dijo, comparte con Duhalde en el sentido de recrear "un país que crezca económicamente, donde haya muchas empresas y donde definitivamente la gente vaya a estar mejor".

Acto seguido, cuestionó a los críticos de las políticas implementadas por su administración que, según afirmó, se empeñan en advertirle que llegará el momento en el que deba aplicar "medidas duras".

"Algunos creen que la única forma de gobernar es darle y darle sobre el lomo del pueblo. Están equivocados, nosotros vamos a aplicar todos juntos medidas que de a poco nos devuelvan la posibilidad de vivir, de tener esperanza. No les quepa ninguna duda, no más sobre las espaldas del pueblo, no más sobre las espaldas de la gente", enfatizó.

En varios momentos de su discurso, el mandatario hizo especial hincapié en la gestión realizada por Duhalde durante su paso por la Presidencia y se comprometió a "continuar el camino iniciado de empezar a remontar la cuesta de este país que dejaron destruido, quebrado, hundido y en la mano de Dios".

"Tenemos voluntad absoluta de trabajo y la garantía concreta de que con la ayuda de todos ustedes vamos a poder hacer una Argentina diferente, vamos a poder dar los pasos que tenemos que dar", subrayó.

Kirchner viajó a San Vicente en el helicóptero presidencial y acompañado por Duhalde, con quien estuvo reunido a solas por espacio de 30 minutos en su despacho de la Casa Rosada.

Al arribar a la histórica quinta que perteneció a Juan Domingo Perón, el Presidente fue rodeado por un tumulto de militantes peronistas que lo vivaban y periodistas que pretendían entrevistarlo, una imagen que parece repetirse en cada acto del que participa el jefe de Estado.

Dejá tu comentario